Opinión

El confuso desdecir de la viceconsejera de Cultura

Publicada en MeliYa el 16 de febrero de 2005

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Noé Villaverde Vega., no del portal.

Noé Villaverde Vega.

El confuso desdecir de la viceconsejera de Cultura

Entre 2000 y 2002, dirigí las excavaciones arqueológicas en Plaza de Armas de esa Ciudad. En tal ocasión, tuve el placer de identificar, entre otras cosas, dependencias arquitectónicas de época púnica y romana, relacionadas con el área religiosa y pública de Rusaddir. Quisiera pues responder a la Sra. Rocío Gutiérrez, quien “para salir al paso” de las críticas sobre el destino de los restos arqueológicos, se confiesa autora de la “detección y excavación de estancias helenísticas y de un silo púnico”.

En 1999 fue la Empresa Dragados quién sacó a la luz unos restos arqueológicos en Plaza de Armas. En esa tesitura, la Sra. Dª. Rocío Gutiérrez, Lda. en Historia Contemporánea, comandó una intervención de “urgencia” sobre tales ruinas que definió como “matimoras musulmanas” (al respecto puede consultarse hemeroteca).

Acusando de“tendenciosidad” a quienes exponen criterios discrepantes con sus explicaciones, afirma literalmente que “el Sr. Villaverde estaba en el paro” cuando fue contratado como Arqueólogo de la Ciudad en 2000. Lo cual ni es cierto, ni tiene sentido alguno en el debate. Por ello puede que se vea obligada a rectificar públicamente.

Es posible que con tanta confusión de ideas o, quien sabe, profundos complejos personales, pretenda desviar el sentido de la polémica desatada al conocerse el enterramiento de los restos arqueológicos de Plaza de Armas. Por ello, vamos al grano, o a la gravilla para ser exactos.

En 2002, siendo arqueólogo de la Ciudad elaboré una “Propuesta para la restauración, consolidación y preservación de restos arquitectónicos despejados en Plaza de Armas” que en ningún caso contemplaba pavimentos de cristales. ¿Por qué se argumenta que no se pueden mostrar los restos por un problema de humedades con el cubrimiento acristalado?. ¿Quién asegura que las toneladas de gravilla, combinadas con las filtraciones de agua, no perjudicarán los restos arqueológicos?.

No parece cabal que tal simpleza fuera “consensuada por expertos” que figuran sin nombres y apellidos. Tampoco es razonable optar por un “discurso histórico de cinco siglos de uso como recinto defensivo”, a costa de enmudecer veinticinco siglos del devenir urbano, remontando a sus orígenes. Con el cuento del castillo que se vaya la Comisión a Disneylandia, y con la Viceconsejera en el papel de madrastra.

En fin antes de tirar la primera grava, también podrían haber explicado el destino de las importantes cantidades libradas para “la integración urbanística de los restos arqueológicos en Plaza de Armas”, sumas que hasta el presente resultan injustificadas.

Dicen que rectificar es de sabios, pero a tenor de las confusas y empecinadas versiones que ofrece sobre Plaza de Armas, dudo que Dª Rocío Gutiérrez, entre jamás dentro de dicha categoría humana. Recuerde que es Vd. la que no engrosa las listas del paro por decisión política, y en política los errores cuestan caros.

Noé Villaverde Vega. Doctor en Arqueología. Ex – Arqueólogo-Director del Servicio de Arqueología de la C. Autónoma de Melilla. Premio Nacional de Arquelogía 2000.