Entrevista

Eduardo Morillas: "me gustaría que los melillenses sintiesen la exposición"

Muestra temática sobre

Publicada en MeliYa el 14 de noviembre de 2005

Salvador Ramírez

En el bajo del número 11 de la calle Murillo, en la misma casa que presidió la niñez de otro melillense ilustre, Juan Guerrero Zamora, el pintor vela armas. Eduardo Morillas se enfrenta a todo un reto: una exposición monográfica de flores, 'El mundo de las flores'. A partir del 18 de noviembre estos cuadros pueden admirarse -y comprarse- en la sala de exposiciones de la UNED, la de Manchón, su amigo y compañero.

-¿Cómo nace la idea de exponer 40 cuadros con la flor como única fuente de inspiración?

-Esta muestra la pinté entera en Granada. Un amigo quería algo luminoso para una habitación con un gran ventanal y de ahí partió todo. Me vine a Melilla con la muestra y pensé que no sería mala idea exponerla en mi pueblo. Además, las flores constituyen un mundo de infinitas posibilidades y siempre ganará al artista la maravillosa naturaleza.

-La muestra es una explosión de color, deslumbra. ¿Qué es más importante la forma, el matiz, el color?

-Yo puedo hablar de mis sensaciones y he experimentado que la gran variedad de formas, colores y matices que nos rodea y de los que, a veces, ni advertimos por pura desidia, puede, como en esta ocasión, estallar como un milagro ante los ojos del pintor atrapándolo irremisiblemente por su materia de expresión y plasticidad, advirtiéndolo además que casi no ha empezado a desarrollar ese largo camino que ha sido abierto.

-Pero esta exposición es algo distinto, estamos acostumbrados a las acuarelas, a las marinas, a las alpujarras y a las estampas africanas...

-Yo creo que existen ciertos espacios que no se muestran nunca o se hace a través de una bruma que los recubre y disimula su verdadero rostro y también creo que el espectador debe abandonar el universo de las apariencias y la ayuda discreta de las palabras, de ahí la exposición.

-Cuando nos asomamos a la obra expuesta, ¿qué debe el espectador esperar de la tela que tiene enfrente?

-Una tela no tiene más relación con un cajón secreto que un poema con un telegrama cifrado; no hay resortes ni palabras a descubrir. Así que no se trata de comprender sino de mirar, a fin de cuentas, de sentir.

-C¿Qué espera Eduardo Morillas de esta nueva muestra?

-Lo que espero de todas, agradar a los melillenses, probar en una modalidad a la que no me he dedicado con profusión pero sí con la ilusión suficiente como para atreverme a colgar mis cuadros. Espero que quienes visiten esta muestra salgan, al menos, satisfechos de lo que han sentido.