Entrevista
Los diabéticos de Melilla mejoran su calidad de vida entendiendo a la enfermedad
El presidente de ADIMEL reflexiona sobre la diabetes y ofrece consejos de interés
Publicada en MeliYa el 10 de diciembre de 2005
Joaquín Rosa es el presidente de la Asociación de Diabéticos de Melilla (ADIMEL), que inicia una nueva fase de trabajo con la ventaja de contar con un local propio y una batería de iniciativas tendentes a dar a conocer la enfermedad, desmitificarla y convencer al enfermo y a su entorno de algo bien demostrado: “el diabético puede disfrutar de la misma calidad de vida que cualquiera”.
-Dicho así suena perfecto pero la diabetes tendrá sus servidumbres y su tratamiento.
-Lo primero que un diabético debe hacer es conocer fielmente su enfermedad. Se suele decir que hay tantas diabetes como diabéticos. Es decir, hace falta un diagnóstico, un tratamiento y luego dejarse asesorar por instituciones, como ADIMEL, que pueden ayudarle a vivir mucho mejor, yo diría que como cualquier persona.
-Alimentación y ejercicio físico, ustedes no se cansan de enfatizar estos conceptos.
-Por que son fundamentales y no sólo para los diabéticos. Hay una regla general: tanto quemas, tanto consumes. El diabético, por regla general, no tiene por qué privarse de ninguna comida pero su tipo de diabetes determinará qué y cuánto ha de ingerir. Tenga en cuenta que hay deportistas de élite diabéticos, trabajadores que realizan un considerable ejercicio físico, gobernantes. La enfermedad no discrimina a nadie pero el secreto está en entenderla y saber vivir con ella.
-¿Quizá por esta razón ponen ustedes tanto interés en informar a los más pequeños?.
-No le quepa duda. En la nueva sede de ADIMEL ya hemos dado charlas a pequeños diabéticos a sus familiares y el resultado es muy bueno por dos razones. Primero porque los especialistas, que suelen ser diplomados universitarios de Enfermería saben que hablan con niños y más que charlas son conversaciones amenas. Y, en segundo término, porque si un niño conoce su enfermedad y se convence de cuál debe ser su mejor actitud, vivirá como otro cualquiera.
-El sueño de casi el 100 por cien de los diabéticos. ¿Hasta cuándo los pinchazos de insulina?.
-No me atrevo a pronosticarlo. Fíjese que se avanza a pasos agigantados en el tratamiento de la diabetes e incluso ya se habla de que estamos en el umbral de la desaparición de la jeringa. Hay pastillas en periodo de prueba y podría ser que un plazo medio, cinco, diez años, la insulina pueda administrarse, para todos los casos, vía oral. Hemos tenido en Melilla al mayor especialista mundial en la materia, el doctor Bernard Soria y ni siquiera esta eminencia es capaz de dar una fecha.
-Hablando de Melilla, ¿es una ciudad difícil para combatir la diabetes?.
-Ni más ni menos que cualquier otra. Pero otro asunto es saber cuantificar la población diabética en Melilla. Se dice que a nivel nacional el seis por ciento de la población padece diabetes. Yo creo que estamos por encima de la media. Piense que hay gente que es diabética y no lo sabe y tenga en cuenta también que la población sanitaria en la ciudad excede sus fronteras. Sea como fuere Melilla no entraña más dificultad que otra comunidad para mejorar la calidad de vida del diabético.
-¿Puede hablarse de un decálogo de medidas para diabéticos?.
-No tanto. Para diabéticos o no diabéticos, los controles periódicos de glucosa son más que necesarios. En caso de notar síntomas de la enfermedad, al médico, rápidamente y, luego, cumplir con el tratamiento, no olvidar el ejercicio físico y, ya que existimos, si pueden estar en contacto con ADIMEL, mucho mejor porque el diabético conocerá bien su enfermedad y nosotros aprovecharemos su experiencia para que otros enfermos se beneficien de ella.
-¿Quiénes ayudan a ADIMEL en su labor de prevención y educación?.
-A nivel Melilla tenemos que estar agradecidos a todas las instancias oficiales, sanitarias y no sanitarias. Tenemos una sede nueva gracias a la Ciudad Autónoma y a su presidente, Juan José Imbroda. La información y algunos materiales nos llegan desde la dirección provincial del Instituto de Gestión Sanitaria. Recibimos aliento del Colegio de Enfermería y de la Escuela Universitaria de DUE, los laboratorios nos echan una buena mano. Temo dejarme a alguien en el tintero, que me perdonen. Nos ayudan mucho, es verdad.
-En España la diabetes se vertebra muy eficazmente a través de instituciones que superan el ámbito nacional.
-Y a ellas pertenecemos. Esta la Federación Española de Diabetes, la Sociedad Española de Diabetes y la Federación Española de Asociaciones de Educadores en Diabetes. Y todas ellas tienen una relación fluida con la Federación Internacional de la Diabetes, una entidad enfocada hacia la educación en diabetes de las personas que la padecen, sus familiares y los profesionales médicos que les atienden y, además, la concienciación del público en general, los medios de comunicación y quienes tomar decisiones relacionadas con la diabetes.
-Cerramos: ¿ha perdido la diabetes cuanto de estigma sanitario tenía no hace tantas décadas?.
-Sí. El término estigma le viene muy grande, casi como el de enfermedad. La diabetes es un fenómeno que marca algunos aspectos de la vida de cualquier persona, su medicación, su alimentación, sus costumbres vitales pero un diabético no tiene peor calidad de vida que cualquier otra persona. En eso trabajamos y eso nos enorgullece.