Reportaje
Soto, el templo de la elegancia, la modernidad y la comodidad en las prendas de vestir y complementos
Habiba Ismail abre una galería de color, buen gusto y vanguardismo en el vestir
Publicada en MeliYa el 20 de diciembre de 2005
Autoridades y corporaciones insisten en el mismo mensaje: en el mundo empresarial melillense hacen falta emprendedores, jóvenes empresarios que decidan ponerse el mundo por montera y arrancar con fuerza e imaginación.
Habría que añadir a todo lo demás la virtud de la creatividad, la misma que le sobra a Habiba Ismail Had Mohamed, propietaria de Soto, una multitienda con perfil de franquicia que funciona en España y en el mundo por la variedad de prendas de confección que combinan serenamente lo informal y lo elegante.
La melillense, ama de casa y empresaria, que tiene su mérito, ofrece una colección de confección y complementos de muy buen gusto y multiplicación de color. Destaca su amplia oferta camisera, en los todos pastel que se llevan hoy por hoy, con incorporaciones de diseños hasta atrevidos.
Habiba Ismail viste al señor y a la señora aunque los géneros de las féminas estén por llegar. Soto ofrece una variedad de corbatas cargadas de encanto y combinables con cualquier tono camisero de fondo, siempre con ánimo de destacar.
Ofrece Soto un abanico de posibilidades en los vaqueros, jeans o tejanos, que las tres expresiones valen, con aporte de calzado que va desde el negro clásico de esmerada piel y cordones hasta la bota deportiva, sí, pero no menos elegante.
Los expositores de Soto están cargados de elegancia y cierto glamour, impresionan, en cualquier caso y constituyen una invitación a la contemplación tranquila y la admiración más que justificadas.
Y Habiba Ismail realiza un segundo aporte: el local. Se trata de un antiguo bajo en el inmueble de La Unión y El Fénix que la propia empresaria ha desenfoscado dejando visto un ladrillo de canto que le da un aire a la tienda entre lo monumental y lo industrial.
Sabia y sobriamente decorado, se ve la mano de Habiba, salta a la vista, es acogedor. La empresaria ha sabido respetar los espacios de manera que el corto paseo por la tienda sea un recorrido plácido por una alameda entre lo neoclásico y lo vanguardista sin estridencias.
Estamos ante una tienda diferente por los anteriores conceptos y la ración de simpatía que la empresaria imprime no sólo a sus relaciones empresariales sino en el trato humano y desenfadado. Soto, como los naturales y geográficos, por encima del nivel del mar, está llamado a destacar en el horizonte comercial.