Reportaje
2005, un año a través de sus momentos más determinantes para Melilla
MeliYa.com recuerda las informaciones más relevantes del año que se fue
Publicada en MeliYa el 2 de enero de 2006
Con la llegada de los últimos días de diciembre de diciembre, Melilla se despide de un nuevo año, el 2005, y lo hace sin olvidar los cientos de acontecimientos que a lo largo de los últimos 365 días se han venido sucediendo en la ciudad, algunos de ellos buenos y otros no tanto, pero que en la mayoría de los casos han permanecido en la retina y en la memoria de todos. A continuación, MeliYA.com les ofrece un resumen de aquellos hechos que han marcado el latir diario de la ciudad en este 2005 que ya agoniza.
Inmigración Si por algo va a ser recordado este año en Melilla, eso va a ser sin lugar a dudas por la inmensa crisis que desde finales de agosto y hasta mediados de octubre se desató en la ciudad como consecuencia del tremendo drama humano que supone la inmigración, un fenómeno que provocó que durante dos meses la valla fronteriza de Melilla fuera vulnerada en varias ocasiones por hombres y mujeres, ciudadanos africanos todos, que, en un intento por lograr una vida mejor, no dudaron en asaltar el vallado, jugándose no sólo la salud, sino también la propia vida.
La crisis fue tal que, de la noche a la mañana, Melilla, hasta entonces una ciudad desconocido en la mayor parte de los rincones del mundo, saltó a las portadas de los periódicos y los informativos televisivos de todo el mundo como una ciudad que atravesaba una dramática situación.
Las respuestas no tardaron en llegar. Por un lado, el Ejecutivo nacional ordenó la elevación urgente hasta los 6 metros del vallado que rodea Melilla y que la separa de Marruecos, así como la instalación en la zona del Ejercito, cuya labor debía ser la de colaborar en las labores de vigilancia con la Guardia Civil. Paralelamente, Marruecos, que hasta entonces había permanecido inmóvil, comenzó a actuar, e instaló mayor vigilancia en las inmediaciones de la valla. A pesar de ello, los inmigrantes no cejaron en su empeño y, a pesar de la elevación de la valla y la presencia de militares, las avalanchas de inmigrantes siguieron sucediéndose.
El momento más dramático tuvo lugar el 6 de octubre cuando seis inmigrantes fallecieron durante un intento de entrada masiva en Melilla. Ello provocó el aumento de las críticas por parte de asociaciones, organizaciones y ONG, quienes reclamaban una solución urgente, así como una sucesión continua de visitas ministeriales y de autoridades procedentes de Madrid.
Ejemplar fue la postura adoptada por los melillenses quienes, a pesar de estar habitados a la presencia de inmigrantes deambulando por las calles de la ciudad, la crisis de este año les acabó por abrir los ojos definitivamente al tremendo drama que viven estas personas, y fueron muchos los que se acercaron hasta el CETI para llevar comida, ropa o cualquier otra cosa que pudiera contribuir a hacer más cómoda la estancia de los inmigrantes en nuestra ciudad.
Aunque actualmente, después de dos meses, las avalanchas de inmigrantes han desaparecido, lo cierto es que el problema sigue presente en la ciudad. Muestra de ello es la situación de saturación en la que se encuentra el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), en cuyas afueras decenas de tiendas de campaña montadas por el Ejército y la Cruz Roja se apilan aún hoy para dar cobijo a aquellos que no tienen cabida en el interior.
Visitas Una de las consecuencias más inmediatas de las numerosas avalanchas de inmigrantes que se produjeron en Melilla entre los meses de agosto y octubre, fueron las insistentes y casi diarias visitas de autoridades, tanto del Gobierno central como de la oposición y otras instituciones, que decidieron acercarse a la Ciudad Autónoma para comprobar en primera persona los efectos de las avalanchas y la situación por la que atravesaba Melilla.
Una de las visitas más destacadas fue la de la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, quien, a falta del presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, realizó una visita improvisada a la Ciudad Autónoma, donde anunció el inicio de repatriaciones de inmigrantes a Marruecos para lograr, entre otras cosas, descongestionar el Centro de Estancia Temporal.
Aunque en un principio aseguró desconocer la forma en la que se llevarían a cabo las repatriaciones, lo cierto es que a las pocas horas de anunciarlas, se produjo la primera de ellas en la que un total de 73 inmigrantes, la mayor parte de ellos originarios de Mali fueron llevados a Marruecos.
Otra de las visitas más esperadas fue la del presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, quien, pocos días después de la llegada de De La Vega, llegaba a Melilla para ver “in situ” la difícil situación de la que se hallaba la ciudad, así como para pedir a Zapatero que visitara la ciudad y planteara las alternativas necesarias para resolver el problema.
Referendum Dejando a un lado el de la inmigración, que sin duda ha sido el asunto más importante que ha ocurrido en Melilla este último año, no podemos olvidar otros muchos hechos, también de gran importancia, como el referéndum que se celebró el día 20 de febrero en España para votar sí o no a la Constitución Europea.
Tras 19 años desde que se celebrara el último Referéndum en España, el del 20 de febrero pasado, que se convirtió en el cuarto desde la llegada de SM el Rey Juan Carlos al trono de España, llamó a las urnas a 46.448 votantes, aunque finalmente tan sólo asistieron a los colegios electorales 12.550, un 27,02% del total.
Al término de la jornada electoral y tras el recuento de los votos, se pudo saber que un 84,56% de los melillenses que acudieron a las urnas votaron “Sí” a la Constitución Europea, mientras que el “No” obtuvo un 11,99% del total de los votos. De esta manera, Melilla se convirtió en la tercera autonomía, por detrás de Extremadura y Canarias, que más apoyó el “Sí” a la Carta Magna Europea.
Sin embargo, el Referéndum, que se saldo con datos positivos en toda España debido a la aceptación de la Constitución Europea, en Melilla arrojó también un dato negativo, y es que se convirtió en la autonomía en la que se registró un mayor índice de abstención con un 72,98%.
Audiencia de SM el Rey Otra de las noticias relevantes del año en la sección política fue, sin lugar a dudas, la audiencia que Su Majestad el Rey Juan Carlos I concedió al presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, el pasado día 3 de noviembre en el Palacio de la Zarzuela.
Esta fue la segunda vez que SM recibía al presidente melillense en audiencia. La primera vez fue en el año 2002, y en ambos casos se produjo tras la petición realizada por el jefe del ejecutivo local.
Aunque el encuentro con el Rey sirvió a Imbroda para expresarle y trasmitirle algunas de las inquietudes y preocupaciones del pueblo melillense en temas de especial trascendencia como el de la inmigración, lo cierto es que el mensaje del Rey que más caló en la sociedad melillense, fue el de sus deseos de visitar Melilla, una ciudad en la que ya estuvo en su etapa de Príncipe de Asturias, pero nunca como Rey de España.
En este sentido, SM expresó su intención de realizar la visita en cuanto tuviera oportunidad de hacerlo.
Ampliación de la pista del aeropuerto En el capítulo de infraestructuras, el 2005 quizá sea recordado por la finalización de la gran obra de ampliación de la pista del aeropuerto, cuyas obras dieron comienzo en mayo de 2003 y, una vez concluidas en febrero de este año, fue inaugurada por la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, que se desplazó a la Ciudad Autónoma con este motivo.
De esta manera, la longitud de la pista del aeropuerto de Melilla pasó de 1.347 a 1.465 metros, lo que supuso una ampliación por la cabecera de 118 metros, correspondiendo el resto de la longitud ampliada a zona libre de obstáculos y de área de seguridad de extremo de pista. Aunque su ancho se mantuvo en 45 metros sin márgenes, está previsto su ensanchamiento, tras el nuevo umbral 33, que permitirá el giro de 180º a las aeronaves facilitando la maniobra de cambio de sentido.
Envenenadora El 2005 también ha sido un año especial en lo que a sucesos se refiere, y es que durante este año se produjo el juicio contra la conocida como “la envenenadora de Melilla”, Francisca B.M., que estaba acusada de la muerte por envenenamiento de su marido y sus dos hijas, así como de haberlo intentado con su otro hijo.
Aunque el caso salió a la luz en el año 2004 provocando una gran consternación social, el asunto quedó en suspenso hasta el pasado mes de septiembre, cuando la sección VII de la Audiencia Provincial de Málaga en Melilla condenó a 84 años de prisión a Francisco, tras considerarla autora responsable del asesinato con alevosía de su hija menor, Florinda, en el año 1990, del asesinato con alevosía de su esposo Antonio G.B., y de su hija Sandra.
En el caso de su hijo Antonio, único superviviente de la familia, la Audiencia condenó a Francisca a 19 años de prisión y 20 de inhabilitación para ejercer la patria potestad, por un delito de asesinato en grado de tentativa con alevosía y ensañamiento. Del mismo modo, la acusada fue condenada a indemnizar a su hijo Antonio con más de 500.000 euros.
Asesinato matrimonio Otro hecho que causó una gran consternación y alarma social fue el brutal asesinato en su propio domicilio de Puri y Natalio, un joven matrimonio hebreo, ocurrido el 9 de marzo de este año.
Los hechos ocurrieron poco después de las 14,30 horas del mediodía cuando los bomberos, alertados por un incendio que se había declarado en el 3º C del número 26 de la calle Actor Tallaví, descubrieron el horrendo escenario de un brutal crimen en el que, en principio, como único protagonista aparecía el cadáver de una mujer, de unos 31 años de edad, embarazada de ocho meses y con evidentes signos de violencia.
Mientras la Policía Nacional se afanaba en localizar al marido de la fallecida, los rumores entre la ciudadanía se dispararon de inmediato, aunque se acallaron pocas horas después cuando se anunció el hallazgo en el trastero del garaje comunitario del edificio el cadáver, también con signos de violencia, de un varón que, tras ser examinado, resultó ser el del marino de la primera víctima.
El suceso provocó una gran alarma social durante varios días, hasta que finalmente, casi un mes después del asesinato, la Policía anunció la detención del marroquí Salhi S. como presunto autor del asesinato del joven matrimonio. Así, a las escasas horas de su detención, el ciudadano marroquí confesó ser autor del doble asesinato en el que, lo más destacado es que estuvo motivado por una discusión suscitada entre la víctima varón y el agresor por unas diferencias económicas nimias, concretamente 5 euros, por unos trabajos realizados en la vivienda del matrimonio. La discusión acabó en una agresión violenta con arma blanca que provocó la muerte del hombre y, posteriormente, la de la mujer, quien había sido testigo de la presencia de presunto asesino en su domicilio.
Asesino del Circeo A finales del mes de octubre, Melilla volvía a ser de nuevo portada de los principales periódicos e informativos no sólo en España, sino también de media Europa. El motivo: el hallazgo en el cementerio cristiano de la ciudad del cadáver de uno de los asesinos más buscados de Italia, Andrea Ghira, quien en el año 1975, en compañía de dos amigos suyos, violó a dos chicas y causó la muerte de una de ellas.
Así, el cadáver de Andrea Ghira, que se encontraba enterrado en el cementerio de la Purísima Concepción de Melilla desde hace once años bajo el nombre de Massimo Testa, fue exhumado lunes para confirmar definitvamente que se trata de uno de los asesinos del Circeo.
Los hechos ocurrieron el 30 de septiembre de 1975, cuando Andrea Ghira, junto a Gianni Guido y Angelo Izzo, condujeron por la fuerza a dos chicas hasta el domicilio del primero, ubicado en la provincia de Latina. Fue allí donde las violaron y las golpearon hasta causar la muerte de una de ellas, Rosario López de 19 años, mientras que la otra chicas, Donatella Colsanti consiguó sobrevivir fingiendo estar muerta.
Tras lo ocurrido, Ghira logró huir de Italia y se dirigió a Melilla, ciudad en la que se alistó en la Legión española con un nombre falso, Massimo Testa. Una vez allí, consiguió ascender a cabo primero, aunque en septiembre de 1993 fue expulsado por consumo de drogas. Poco tiempo después, en septiembre de 1994 murió en Melilla por sobredosis, y fue enterrado en la ciudad española en una tumba en la que figura su identidad falsa.
Ghira, sobre el que pesaba una condena de cadena perpetua por rebeldía y una orden de busca y captura internacional, falleció en una pensión de Melilla y debido a las circunstancias en la que se produjo el fallecimiento, la Policía tomó sus huellas dactilares, una prueba que ha sido decisiva para su localización.
Las huellas, además fiueron enviadas por Interpol Roma a la Policía Internacional en Madrid, donde se determinó que el cadáver enterrado en Melilla corresponde al conocido como “Asesino de Circeo”.
Nevada El año 2005, además de por otras muchas cosas, será recordado en Melilla por la mañana del 27 de enero cuando, inmersos en una gran ola de frío polar, la ciudad amanecía cubierta por un fino manto de nieve que dejó una estampa imborrable en la memoria de muchos melillenses, ya que hacía 20 años que Melilla no disfrutaba de un día tan auténtico de invierno.
El día fue especialmente celebrado por los más pequeños que, a pesar del frío, no dudaron en salir a la calle y disfrutar de la nieve y de esta especial oportunidad.