Reportaje

El Ballet Clásico Nacional de Moldavia llega a Melilla con un impresionante palmarés internacional

Víctor Badica ha reservado para el PEC una recreación de Don Quijote de la Mancha

Publicada en MeliYa el 10 de enero de 2006

Documentación/S. Ramírez

La Compañía Nacional de Danza Clásica de Moldavia es la estrella de la primavera cultural melillense, habida cuenta de reconocimiento nacional e internacional del grupo de artistas que dirige Víctor Badica.

Las actuaciones de la agrupación están previstas para los días 13 y 14 de enero en el Palacio de Exposiciones y Congresos, a partir de las nueve de la noche y a una entrada única de 10 euros.

Los moldavos llegan a Melilla con lo mejor de su repertorio, desde Sherezade al Cascanueces y desde Les Sylphides al Corsario, pasando por un esperado y espectacular montaje basado en la mítica figura de Don Alonso Quijano, a la sazón, Don Quijote de la Mancha, del inmortal Cervantes.

Estrenada en Moscú en 1976 y desplegada al mundo por los más famosos ballets, los moldavos interpretan al Quijote en el arte supremo de la danza a través de su creador y coreógrafo Marius Petipa.

Cervantes Esta puesta en dancística está inspirada en un episodio de la famosa novela de Miguel de Cervantes. El montaje de Victor Badica para esta gira se presenta con la escena en que llegan toreros a la plaza en una aldea de Castilla, el torero andaluz con su amante Mercedes interpretan un baile que enardece a todo el pueblo.

En el famoso Grand Pas de Deux, Kitri (la hija del posadero) y Bailio (el barbero) bailan el día de su boda, con un exuberante cuerpo de baile que representan a los habitantes de la aldea.

Victor Badica, director coreográfico del ballet, incorpora con esta representación al homenaje de la danza clásica de Rusia a la Conmemoración de IV Centenario del Quijote.

Se suma a esta conmemoración Chaikovsky, con su famosa trilogía de la danza: El Cascanueces, El Lago de los Cisnes y La Bela Durmiente. Ejecutando un programa excepcional de grandilocuente y refinada técnica y puesta en escena para tan importante homenaje a Don Quijote.

Historia La Compañía Nacional de Danza de la República de Moldavia fue fundada en la base del Liceo Coreográfico de Kischincv (ciudad) capital de Mordova.

Fundado en el año 1953, el Real Liceo Coreográfico de Moldova, por su brillante aristocracia de la época, fue centro de reunión de los personajes más estelares de los grandes ballets de la época, solistas y coreógrafos, como Marius Petipa, A. Burnonwil, Son León, D. Balanchin, M. Begar, Turnov o Ghrifolowich, que entre otros, apuestan por realizar al Nuevo Liceo por su exquisito enclave en la monumental e histórica ciudad de Kischinev, capital del bello provinciado de todas las rusias, como se denomina cariñosamente a la cultural República de Moldova hasta llevarlo a ser una de las grandes catedrales de la danza de Rusia.

El gran bailarín Rudolph Nureyev, propone capturar y difundir el Real Liceo Coreográfico de kischinev, como la catedral de la danza de la nueva Rusia cultural, que se empieza a internacionalizar (1953).

Nureyev, N. Ciscorlase, L. Saka, acuerdan con la dirección del Real Liceo, formar la Compañía Nacional de la Danza, para la que recomiendan se ofrezca su dirección.

Perfeccionista Gorschkov IRRI Davidovich, reconocido en la época como un perfeccionista de la técnica de Marius Petipa, quien lo popularizó en el mundo dancístico y entre la crítica de todas la rusias por su interpretación, entre otras del Pas de Deux, del segundo acto del Lago de los Cisnes, uno de los más incomprendidos, que él consigue que se realce de intensa emoción y de gran técnica y lirismo, con el tercer acto de los Pétalos Azules, se coloca en la cúspide de la danza al renovar la elevación de la danza y transformar el batido de pues, con la intensidad y técnica que más parece que está flotando, que tocando el suelo (como ya ocurrió con Cegneti, bailarín en 1880) Gorschkov Yuriy Davidovich, selecciona solistas estelares de los ballets Kirov de Leningrado (hoy San Petersburgo), Bolshoi de Moscú, entre otros y forma su propio Conservatorio Nacional del Real Liceo de Moldova, con más de 150 bailarines de los que selecciona 55, junto con los solistas internacionales para las giras por todo el mundo desde 1991.

Obtiene las mejores críticas y premios (más de 70) en los Festivales. Primer Premio de la Fiesta Mundial de la Juventud de Moscú, certámenes de Austria, Varina, Bulgaria, Constancia, Rumanía, Budapest, Hungría, París, Grecia, Holanda, Alemania, Tokio.

Johannesburgo, los Ángeles y en la práctica totalidad de todos los continentes, por lo que en la gira invitada a nuestro país y sus regiones autonómicas, Yuriy Davidovich nombra director internacional a Victor Badica, primer coreógrafo del Real Liceo de Moldavia y gran estudioso, especialista en la danza bolera, base indiscutible de la danza clásica mundial y que Marius Petipa supo muy bien escenificar en su puesta en escena para danza clásica del Quijote, adaptando Victor Badica a esta gira Internacional, un fastuoso recorrido por los más importantes fragmentos delas obras más universales de la danza, con el único artes escénico que no conoce barreras de lenguajes, y que expresa y sitúa a los bailarines del Real Liceo Nacional De Moldavia, la belleza y el perfeccionamiento de su técnica, como los embajadores de la Catedral de la danza, que en esta ocasión llega a nuestros escenarios con veinticinco artistas de este arte supremo