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Bombalurina repondrá Cabaret en mayo para atender la demanda de miles de melillenses que quieren asistir al musical

Cultura y la asociación musical buscan las fechas idóneas para repetir varias funciones del famoso espectáculo

Publicada en MeliYa el 13 de marzo de 2006

Salvador Ramírez

La presión popular y el rotundo éxito de Bombalurina con su versión de Cabaret, han conseguido lo que ha sido un clamor en los últimos días, la reposición de la obra. Horas después de la última representación del musical, responsables del grupo y la Consejería de Cultura trataban de acercar posturas para la re-edición del espectáculo que ha presidido el fin de semana cultural de la ciudad.

Todo parece indicar que será el próximo mes de mayo, dependiendo de varios factores, el principal, el trabajo de los actuantes y colaboradores. La inmensa mayoría de los integrantes de Bombalurina tienen trabajo y, de hecho, para hacer posible las tres representaciones y la premier, al margen de ensayos y preparación del escenario, se han visto en la necesidad de pedir vacaciones o días libres.

Por otra parte, los músicos no están exentos de ocupaciones a lo largo de las próximas semanas porque a la preparación de La Traviata, prevista para finales de este mes, siguen las festividades de Semana Santa y el propio trabajo de los profesores en la Banda de Música, Orquesta Sinfónica y Conservatorio Profesional.

Economías El apartado económico es el que menos quebraderos de cabeza va a dar a Bombalurina. La buena predisposición de Cultura se una al menor coste que supondría la reposición y a la existencia de patrocinadores que apostaron hace un mes por el grupo y su Cabaret y que, vistos los resultados, redoblan su confianza y su posible aportación económica.

Los responsables de la asociación musical hacen cuentas y les salen. Se han vendido 1.580 localidades -de 15 y 25 euros-, no ha habido una silla o butaca libre a lo largo de las tres representaciones y la premier y la financiación de la obra no supondrá quiebra alguna a Bombalurina porque, sufragados todos los gastos, no hay números rojos.

Se dan circunstancias que hablan por sí solas: el grupo cedió a la Ciudad Autónoma un determinado número de localidades a fin de que sus responsables pudieran satisfacer sus necesidades de protocolo. El último día, llegaba un sobre a Bombalurina con el dinero correspondiente a estas entradas: “la Ciudad Autónoma consideró que nuestra oferta artística había que pagarla, hasta el protocolo”, señala a MeliYa.com un destacado miembro de la asociación.