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Casi medio millar de mujeres se benefician de las sesiones del Módulo de Igualdad de la Viceconsejería de la Mujer

Se trata de implementar acciones positivas como corrección de posibles discriminaciones

Publicada en MeliYa el 29 de junio de 2006

Salvador Ramírez

El Módulo de Igualdad dependiente de la Viceconsejería de la Mujer ha venido trabajando con 441 alumnas de los diferentes cursos que se organizan con el patrocinio del convenio firmado entre el Ministerio de Educación y Ciencia y la Consejería de Educación, Juventud y Mujer, según ha informado la responsable de este último área, Mercedes Espinosa.

La iniciativa llevada a cabo por Isabel Ruiz y Encarnación Haro ha tenido como objetivo la implementación de acciones positivas como medida de prevención o corrección de posibles discriminaciones hacia las mujeres en los distintos ámbitos sociales.

Han sido sesiones de unas dos horas de duración con las alumnas de diferentes cursos en la que éstas han sido informadas sobre la figura del agente de igualdad, el concepto de mujer y oportunidades a lo largo de los años y la importancia de la dinámica del grupo en relación a diferentes organizaciones.

Problemas En estas sesiones también se ha abordado la situación y la problemática de las mujeres, la importancia del concepto de acción positiva, todo lo relativo a la violencia de género, la coeducación y la calidad de vida de las mujeres, tema que mayor interés ha suscitado por parte de las alumnas.

Para Mercedes Espinosa es fundamental que la mujer tenga “un proyecto vital propio”. En la mayoría de los casos, la vida de las mujeres siempre tiene una referencia masculina -padre, hermano, esposo, hijo- y la Viceconsejería les informa respecto las oportunidades a este respecto.

Isabel Ruiz ha trabajado con mujeres de mayor edad que buscan mejorar su calidad de vida invirtiendo su tiempo libre en formación y convivencia con otras mujeres de su franja de edad. Suelen preguntar por enfermedades, se interesan por la práctica deportiva y todo tipo de cursos.

Por su parte Encarnación Haro Orozco ha trabajado con mujeres más jóvenes que sitúan a la cabeza de sus objetivos vitales la inserción en el mercado laboral. Comentan problemas familiares -como la violencia de género- y suele preocuparles la educación en igual de sus hijos.