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Celia Sarompas pide a Juan José Imbroda actuaciones de Fomento y Medio Ambiente en el barrio de Reina Regente

La diputada socialista recuerda que los vecinos de la barriada denunciaron la situación en 2001

Publicada en MeliYa el 10 de abril de 2006

Salvador Ramírez

El Grupo Socialista ha mostrado su preocupación por el estado urbanístico de algunas calles del barrio de Reina Regente, así como el arquitectónico correspondiente a algunos edificios que muestran “grietas estructurales”.

Por este motivo, la diputada socialista, Celia Sarompas, se ha dirigido por escrito al presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, denunciado la situación de la barriada y pidiendo actuaciones de las consejerías de Medio Ambiente y Fomento.

En su escrito, Sarompas señala que las calles “Fucsia, Orquídea y adyacentes se encuentran en un estado lamentable de conservación”. La diputada habla de “pendientes de acceso entre calles con los escalones destrozados, barandillas de apoyo rotas y oxidadas, falta de iluminación, inaccesibilidad para minusválidos, personas mayores y progenitores con niños pequeños, calzadas sin asfaltar y calles intransitables”.

Reina Regente presenta, en suma, “un estado de abandono que hace peligroso el tránsito por dicho barrio”. Recuerda Celia Sarompas que el 17 de octubre de 2001 los vecinos de la calle Fucsia denunciaron las irregularidades y solicitaron el arreglo de los desperfectos, “demanda que, como vemos, no ha sido tenida en cuenta”.

El Grupo Socialista entiende que “siendo obligación de los poderes públicos el mantenimiento en perfecto estado de los viales públicos y sus accesos, en las mejores condiciones de seguridad y salubridad, se haría necesaria una actuación”.

Celia Sarompas confía en la reacción del equipo de Gobierno a esta “oposición constructiva” y recuerda cómo en casos anteriores, como la escalera de acceso al barrio de la Libertad por el Tesorillo, o los arreglos del Cementerio, ascensor incluido, fueron denuncias socialistas que, “aunque no lo reconozcan” hizo reaccionar al Gobierno.

En cualquier caso, la diputada socialista entiende que son problemas que “no se pueden ocultar ni esconder” y aboga por una Melilla que no se integre en base a “ciudadanos del primer mundo y otros del tercero”.