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El abrazo de Jesús Resucitado y María Santísima del Rocío cierra con brillantez la Semana Santa 2006
Los melillenses asumieron el nuevo retraso con el alma entregada al más grande misterio del cristianismo
Publicada en MeliYa el 16 de abril de 2006
(duración aproximada 13 minutos y medio)
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- Cristo Resucitado y María Santísima del Rocío 1
- - Cristo Resucitado y María Santísima del Rocío 2
El abrazo de Jesús Resucitado y María Santísima del Rocío cierra con brillantez la Semana Santa 2006
Lo dijo Jesús Resucitado y nos lo cuenta su predilecto Juan: “No os maravilléis de esto porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz y los que hicieron lo bueno saldrán a la resurrección de la vida, mas los que hicieron lo malo se condenarán”.
El propio Jesús sentenció el misterio de la Resurrección sin titubear: “Yo soy la Resurrección y la Vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí vivirá eternamente”.
Qué bien ha descendido María del Rocío por la cuesta de La Libertad y qué aplomo, qué sacrificio el de los portadores de trono que han traspuesto la difícil altura del Puente de los Alemanes, frente a la Gota de Leche, con una profesionalidad envidiable.
La Virgen del Rocío iba más guapa que nunca sobre 120 hombres de buena voluntad, perfectamente escoltados por escuadra de guardia de la Compañía de Mar de Melilla, seguida de dos centenares de almas fieles y leales y precedidas los hermanos mayores honorarios que han querido, con su presencia, agradecer el los esfuerzos de las gentes representadas por Gregorio Castillo Galiano.
María Magdalena y otras santas mujeres fueron el domingo muy de mañana al sepulcro y lo encontraron vacío. Cristo se les apareció, y les ordenó que anunciaran su Resurrección a los discípulos (Mateo 28; Marcos 16; Lucas 24; Juan 20).
Después siguieron las diversas apariciones, ya a algunos de los Apóstoles en particular, ya a todos reunidos en el Cenáculo, y a todos los discípulos. San Pablo da cuenta de que una vez se apareció a más de 500 hermanos, a cuyo testimonio apela.
Cabrerizas se ha vuelto a vestir de gala para dar los buenos días a Dios Resucitado, espléndida la presentación del Sagrado Titular con dos escuadras del Tercio Gran Capitán Primero de la Legión, una abriendo paso con timbal, y una segunda en funciones de custodia flanqueando el trono del resucitado, que ha viajado sobre 115 portadores encapuchados.
Al ser titular de la Agrupación de las Cofradías, todas las entidades cofrades han arropado a Juan Miguel Martín Aranda, siempre acompañado por el arcipreste de la Vicaría, Manuel Jiménez, y por Juan Antonio Ramos. Nueva aparición -eficaz y lustrosa- de la debutante Banda de Cornetas y Tambores del Flagelado.
El milagro de la Resurrección es el más importante que obró Jesucristo, la prueba más clara de su divinidad, y el principal fundamento de nuestra fe. Así escribía San Pablo a los Corintios: "Si Cristo no resucitó, vana es nuestra predicación, y vana vuestra fe" (1 Corintios 15,14).
Da mayor valor a este milagro la circunstancia de que Cristo profetizó en diversas ocasiones su Resurrección. Esto lo sabían no sólo los Apóstoles, sino también los enemigos de Cristo y así se apresuraron a pedirle a Pilatos guardias para el sepulcro, no fuera que sus discípulos lo robaran (Mateo 16,21; 20,19).
El Encuentro Veamos, se dice en el titular de portada que el abrazo de Jesús Resucitado y María Santísima del Rocío cierra con brillantez la Semana Santa. Y es verdad pero hay que matizar que la pesadez de un nuevo retraso, únicamente achacable a la Cofradía del barrio de la Victoria, ha marcado en gris la luminosa mañana de Resurrección.
¡Una hora y media!, respecto al horario oficial que marca la Agrupación de Cofradías, es demasiado retraso. Hay que tener en cuenta que no solo hay fieles devotos en la Avenida que aguantan lo que haga falta para ver a Jesús y a la Virgen. También hay personas mayores que sufren y pequeños que se desesperan.
Una recomendación: que no se ponga horario alguno en los programas y, en el caso de coincidir más de una Cofradía en fechas, que se desfile en procesión con márgenes de tres horas entre instituciones cofrades, porque encomendar la puntualidad a la Fiscalía de la Agrupación, se ha visto, no sirve de nada.
Y dicho lo anterior: el abrazo entre Jesús Resucitado y María del Rocío ha sido emocionante, brillante y ha llegado al numeroso público congregado en la Avenidad. Mucha euforia por parte de los 235 hombres que han llevado sobre sus hombres la máxima responsabilidad, algún que otro Himno Nacional absolutamente fuera de contexto y Ley de Protocolo pero, a fuer de ser sinceros, ha merecido la pena esperar para asistir a la eclosión popular del cristianismo más sincero y fiel.
"Nos acordamos, dijeron los judíos a Pilatos, que aquél impostor, estando todavía en vida, dijo: después de tres días días resucitaré. Manda, pues, que se guarde el sepulcro hasta el tercer día, no vayan sus discípulos y le hurten, y digan a la plebe: ha resucitado de entre los muertos; y sea el último engaño más pernicioso que el primero. Les respondió Pilatos: Ahí tenéis la guardia; id y ponedla como os parezca. Con esto yendo allá, aseguraron bien el sepulcro, sellando la puerta y poniendo guardias" (Mateo 27,63-66).
El cristianismo vive en Domingo de Resurreción el día crucial de su confirmación como religión universal. En realidad nació 33 años antes en Nazaret pero los humanos, duros de pelar, no entendieron el mensaje de Dios hasta que murió su Hijo y regresó al seno del Padre.