Local · Semana Santa

Jueves Santo, hermosa noche de entusiasmo popular con Melilla oliendo a incienso, perdón y generosidad

J.M.R.P. alcanza el tercer grado penitenciario por la intermediación de Jesús Cautivo de Medinaceli

Publicada en MeliYa el 14 de abril de 2006

Salvador Ramírez

Video de la procesión del Cristo de la Paz en el Jueves Santo

(duración aproximada 6 minutos y medio)

Puede descargarlo a su ordenador pinchando aquí

En el Nuevo Testamento, una de las maneras que se interpreta la muerte de Jesús en la Cruz es la expiación: “murió por nuestros pecados”, muerto “por” nosotros, como un sacrificio que él tuvo que sufrir por los demás para salvarnos (Gál 1,4.Rom 4,25.5,8.8,32. Ef 5,2. I Cor 15,3-5. I Pe 2,21-24).

Ya es novedoso -hoy, siglo XXI, imposible- que alguien asuma las pendencias de los demás para redimirlas, no es normal y ahí radica la sobrenaturalidad del Personaje. En el Hombre que flagelan y clavan en la Cruz hay Divinidad.

Estaba previsto: los melillenses que sienten a Cristo bajo la advocación del Flagelado y el Cautivo y quienes quisieron ver el debú de la Cofradía del centro no se perdieron el variopinto jardín de misticismo cristiano del Jueves Santo y el recorrido oficial se ha llenado, como en las mejores conmemoraciones.

Miles de melillenses que han sabido aguantar los retrasos acumulados de los diferentes tronos -y ¿qué hace la Fiscalía de la Agrupación a este respecto?- hasta asistir a las 00.30 horas del Viernes Santo a la liberación de J.M.R.P., un recluso condenado a cuatro años e inhabilitación de sufragio a quien hace un rato, como quien dice, se le ha adelantado la libertad condicional.

La muerte de Jesús fue producto en gran parte de su vida conflictiva con las autoridades religiosas, políticas y los ricos. El poder religioso representado en los maestros de la Ley, fariseos y escribas, fueron severamente desprestigiados por Jesús. Y eso se paga, es la controvertida cuestión de la rebelión frente al poder totalitario y prepotente. Nadie gana y menos en aquellos tiempos, dos milenios atrás.

Jesús llega al extremo de llamar asesinos a los poderosos. Quien quiera puede pensar que, bueno, al fin y al cabo hemos progresado poco dos mil años después. La diferencia está en que Jesús recurría a la crítica por puro compromiso con el pueblo ya que, mientras cargaba la mano derecha contra los quincalleros del Templo, con la izquierda daba comida, consuelo, calor y vida al necesitado. Por eso le amaban y por eso le amamos.

Por eso las palabras del vicario episcopal y hasta jurídicamente -no exenta de corazón- de la secretaria judicial del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria que preside Juan Rafael Benítez Yébenes, esas palabras ensalzan la grandeza de la generosidad y el perdón del que presumió sobradamente Jesús de Nazaret. “Amigo”, le llamó Antonio Ramos Ayala a J.M.R.P., amigos nos hace Dios, amigos de la comprensión.

Jesús ataca a la política, sobre todo al patán, licencioso y déspota Herodes, y los ricos tampoco escapan a sus denuncias públicas: “Entonces Jesús dijo a sus discípulos: “Creedme que a un rico se le hace muy difícil entrar en los Reino de los Cielos”, Mt19,23-24. “Ningún servidor puede quedarse con dos jefes, porque verá con malos ojos al primero y amará al otro, o bien preferirá al primero y no le gustará el segundo. Vosotros no podéis servir al mismo tiempo a Dios y al dinero” Mt 7,24.

Osado Jesucristo, meterse con el dinero y quienes lo detentan. A quién se le ocurre. Evidentemente los problemas de la sociedad han cambiado poco. Ninguno que ose romper las reglas del juego, atacar al 'etablishment' se va de rositas.

Magnífico desfile procesional del Cristo de la Paz, sobrio, serio y puntual. El buen hacer de las gentes de Francisco Javier Calderón Carrillo queda una año más de manifiesto con una puesta impactante evitando estridencias y limitándose la Cofradía de la Soledad a lo que deben hacer todas: honrar a sus Sagrados Titulares y ofrecerlos a los cristianos en Semana Santa en las condiciones más dignas.

Cautivo Temprana la tarde abandonaba Cristo Cautivo el barrio de la Victoria no sin antes hacer solidaria parada en el Hospital Comarcal. Privado de libertad, Jesús también se acuerda de los enfermos, y de los mayores, entrando en el recinto de la Gota de Leche. Allá hace falta amor y sobran anhelos. Los hombres de Gregorio Castillo han institucionalizado estas dos estaciones especiales que sólo merecen comentarios en elogio y agradecimiento.

Jesús Cautivo y María Santísima de Rocío han flanqueado al nuevo hombre libre y sus mentores, guardia de honor para un hombre afortunado que acaba de recibir un aluvión de cariño. Por cierto, euforias, las precisas. El Himno Nacional tiene su momento y duración, nadie ha de sumirse en el arrobo del entusiasmo incontrolado con símbolos del Estado.

Lo anterior comenta las causas 'naturales', aunque injustas, que llevaron a Cristo camino del Gólgota, las causas humanas. Pero la fe cristiana no puede conmemorar sólo un incuestionable hecho histórico, ha de reflexionar sobre el detalle de Dios y de su propio Hijo consintiendo, casi organizando, el momento final.

Correcta la evolución del Flagelado y María Santísima del Mayor Dolor, la institución cofrade que dirige Juan Miguel Martín Aranda, merecedores, ambos Sagrados Titulares, de una lluvia incontenida de saetas.

Hagamos balance: alegría porque Melilla, tras jornadas de dudoso calado popular, se ha volcado con su Semana Santa. Preocupación porque algunos desprecian los horarios de forma olímpica. Esperanza para que lo que queda de Pasión y Gloria siga recibiendo del pueblo melillense esas sinceras muestras de amor a las tradiciones y costumbres populares.

El hecho de que medio mundo recuerde, celebre y respete, 2006 años después, al pequeño Jesús de Belén y llore su muerte acaecida a los poco generosos 33 años de edad, demuestra que Dios no se equivocó. Hacía falta tomar medidas, salvar a una sociedad llena de corruptos y pobres y si la medida pasaba por una muerte colosal, no había más remedio que dejar morir al Coloso de la Historia.