Local · Semana Santa
Jueves Santo, la confluencia de tres instituciones de tronío y la esperanza para un recluso del Centro Penitenciario
Desde las 21.30 horas, Melilla se sumerge en el misticismo cristiano previo a la muerte de Jesús
Publicada en MeliYa el 12 de abril de 2006
La eclosión cofrade preside la actividad de uno de los nudos gordianos de la Semana Santa melillense, el Jueves Santo, noche de vísperas, dolor y vigilia pascual que proyecta en las calles de Melilla tres versiones de la Pasión y Muerte de Jesús de la mano de los Sagrados Titulares de otras tantas instituciones cofrades: el Cautivo, el Flagelado y la Soledad.
Por distancias, la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo de Medinaceli y María Santísima del Rocio, es la más alejada del recorrido oficial, de la Avenida Juan Carlos I, Rey. Sus dos Sagrados Titulares, a hombros de 65 y 120 melillenses de trono, han de abandonar la Casa de Cofradía a las cuatro y media de la tarde para poder cumplir con las condiciones de la Fiscalía de la Agrupación y procesionar por el centro a las diez de la noche.
Es una noche especial para las mujeres y hombres de los barrios de la Victoria y la Libertad. Por sexto año consecutivo, gracias a la institución que dirige Gregorio Castillo, al Voluntariado Cristiano de Prisiones, al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria y a la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, un penado de la Prisión de Melilla verá adelantado el tercer grado penitenciario y podrá continuar su proceso de reinserción social en libertad. Será minutos antes de las 22.00 horas a la altura de la Plaza Héroes de España.
Al Cautivo sigue respetuosa su Madre, bajo la advocación de María del Rocío, en estación de penitencia dolorosa, con el corazón roto, muy distinta a María de la Alegría en Domingo de Resurrección, la Blanca Paloma que mira al Cielo en busca del Hijo.
Jueves Santo es jueves de batería Jota, segunda salida procesional del ciclo primaveral con sus dos Sagrados Titulares, Nuestro Padre Jesús de la Flagelación y María Santísima del Mayor Dolor, que abandonarán la Medalla Milagrosa a las siete y media de la tarde para concurrir en el centro a las diez de la noche.
Jesús y su Madre viajan a hombros de 160 hombres de trono que se reparten por igual ambos tronos. Nuevamente, el hermano mayor honorario del Flagelado, Tercio Gran Capitán, Primero de la Legión aporta escolta, honores y Banda de Guerra.
Cierra el ambicioso programa de Jueves Santo El Cristo de la Paz, de la Venerable y muy Piadosa Cofradía de la Soledad de Nuestra Señora y del Santísimo Cristo de la Paz. Un detalle hermoso y eficaz, al mismo tiempo: el Cristo oirá los compases del Himno Nacional a las nueve de la noche, una hora antes de su horario normal.
El detalle da margen más que de sobra para que tanto el Flagelado como el Cautivo preparen a conciencia su paso por el recorrido oficial, los hombres de trono de la cofradía del Sagrado Corazón aseguran, de esta forma, no verse sometidos a esperas interminables y se deja expedito el camino para el acto de Liberación del Preso descrito hace unas líneas, de manera que la impresionante talla del Cristo de la Paz estará en Juan Carlos I, Rey a las nueve y media de la noche, a hombros de 110 cristianos melillenses.