Local

Como formación complementaria de los profesionales de la docencia

El MEC organiza un curso sobre educación vial para mentalizar al profesorado sobre su importancia social

Cada día se ponen en marcha en marcha comportamientos relativos a esta temática

Publicada en InfoMelilla el 19 de noviembre de 2006

Salvador Ramírez

El curso sobre Educación Vial organizado por el MEC “pretende hacer reflexionar al profesorado sobre la importancia de la Educación Vial en la sociedad, para ello intenta aportar a los profesionales de la enseñanza nuevos métodos para su implantación a los alumnos dándole un enfoque interdisciplinar”.

Juan José Murillo
Juan José Murillo

El curso nace con el objetivo de motivar al profesorado sobre la importancia de la Educación Vial y ofrecer al profesorado técnicas, estrategias y recursos didácticos que faciliten el acercamiento de sus alumnos/as a la Educación Vial.

La Educación Vial, señala el MEC, “es el conjunto de conocimientos, reglas y normas de comportamiento que toda persona debe poseer. Tiene por objetivo su formación para que sepa comportarse de manera responsable en la vía pública: como peatón, cuando hace uso de bicicletas o ciclomotores; o conduce automóviles”.

Cada día se ponen en marcha en marcha comportamientos relativos a esta temática. La Educación Vial es una imperiosa necesidad ciudadana en la época moderna. Por ello, debe formar parte de los conocimientos y saberes prácticos de los escolares y no circunscribirse a una materia o etapa, sino integrarse en cada una de las áreas que componen el currículo.

Siguiendo las recomendaciones internacionales “los contenidos de la Educación Vial deben estar integrados en las diferentes materias, con el fin de que los escolares adquieran la experiencia técnica apropiada, tomen conciencia de su responsabilidad en la vida social y puedan contribuir de forma activa en la mejora de las condiciones de circulación”.

Durante la infancia y la adolescencia es esencial adquirir un “capital de salud”, en términos de información / formación sobre temas claves y de adquisición de habilidades de vida y de actitudes de respuestas saludables, necesario para vivir esta etapa y a lo largo de toda la vida.

La educación y promoción de la salud es un proceso, no un hecho puntual. Las necesidades y problemas de salud de las poblaciones deben valorarse no sólo en relación con las consecuencias inmediatas en la salud y la calidad de vida, sino también midiendo las repercusiones a largo plazo que la carencia de un “capital de salud” conlleva.

En la sociedad actual, compleja y en continuo cambio, es necesario transmitir a las generaciones futuras hábitos y valores que contribuyen a desarrollar en ellas una conciencia cívica y ciudadana.

Se sabe que durante el período escolar obligatorio, el alumnado puede adquirir información, valores y conductas que le ayudará a vivir una vida saludable. La escuela es, por tanto, un espacio educativo crucial para la salud de los seres humanos.

Teniendo en cuenta, que las lesiones por causas externas (traumatismos y envenenamientos) constituyen la primera causa de mortalidad durante la infancia, adolescencia y juventud, y que en este gran grupo de causas externas destaca por su magnitud los accidentes de tráfico, la prevención de los mismos y la reducción de las lesiones derivadas constituyen una prioridad para toda la población.

Evidentemente, no es posible reducir los problemas derivados de los accidentes de tráfico si no tenemos muy claro que en todos los accidentes es posible la prevención. Aun cuando el accidente ya ha ocurrido, la utilización de todos los medios preventivos a nuestro alcance permitirá reducir e incluso evitar la aparición de lesiones y secuelas. Esta idea es la base del lema “los accidentes y sus consecuencias no son accidentales”, preconizado por la Organización Mundial de la Salud.