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Gutiérrez Molina analiza el resultado electoral en Cataluña, "el que resiste gana"
Actitud del PP en los comicios autonómicos catalanes
Publicada en MeliYa el 11 de noviembre de 2006
Antonio Gutiérrez Molina/ Diputado a Cortes
Se me va a permitir una coda final a las elecciones catalanas que por su significación no nos pueden parecer lejanas, aunque para el analista superficial lo sean.
S.M. D. Juan III, allá por los primeros setenta del pasado siglo XX, solía decir a su hijo y heredero D. Juan Carlos – que era también heredero legal del Régimen del Generalísimo- “ Alteza, aquí el que resiste, gana”.
Hay que tener en cuenta que por aquel entonces, los “ borbones menores”, encabezados por el desgraciado Alfonso de Borbón Dampierre y el enajenado ambiente de “El Pardo”, habían lanzado una tenaz ofensiva contra la ya feble voluntad del Generalísimo con el fin de que el actual Rey, no llegara al final de la vida del anterior Jefe del Estado a ocupar el Trono. No son para ser discretos, porque lo sabemos todos, las afrentas, humillaciones, acosos, calumnias y cerco que tuvo que sufrir en soledad el actual Rey.
Viene esta frase del viejo Rey en el exilio para enmarcar la actitud del PP ante los resultados obtenidos en Cataluña. De momento una constancia: El PP ha consolidado el voto en Cataluña y ha demostrado un grado de cohesión interna y ha retenido a un electorado, pese a asechanzas diversas, que no son ahora propias de comentar.
La Campaña bronca, de acoso y derribo al PP por parte de los aliados separatistas del PSC, con la complacencia in disimulada del Sr. Rodríguez Zapatero, no ha servido para nada. Rara vez se ha visto una campaña electoral tan sañuda contra un partido, en este caso contra el PP.
Acoso Pero ni el acoso ni la hostilidad ni los intentos de aislamiento infamantes han servido para quebrantar el suelo electoral del PP. Eso no quiere decir que como decía en un reciente artículo el Señor Zaplana, el PP deba hacer una medida reflexión sobre los pasos a seguir de ahora en adelante para que nuestras ideas acerca de la Cataluña plural y el grave perjuicio que ha supuesto el Estatuto, tengan un apoyo mayor.
Comparto la opinión de que hay que lograr que “cale” el discurso del PP que se basa en las personas y no en los colectivos. Pero también creo que pese a quienes intentan “marcar” los tiempos políticos al PP en Cataluña y fuera de Cataluña, augurando no se qué profecías o catástrofes, el PP consolida un nivel superior a 1.999 – entonces logró doce escaños- cuando el PP gobernaba en Madrid, es decir en España.
El PP ha demostrado ser un partido que “aguanta” como pocos, lo he dicho antes, el hostigamiento, la afrenta y la provocación. De ahí, que empezara trayendo a colación la frase de S. M. D. Juan III a su hijo y heredero D. Juan Carlos resistió y ganó.
El PP ha resistido, también lo dije antes, no sólo propósitos de marginación dirigidos desde fuera y que sólo han logrado escasísimos y pintorescos apoyos internos de aquellos que creen que empuñando una cimitarra se acaban con las ideas de moderación y de prudencia que sustentamos la mayoría del PP.
El peligroso despeñadero ha sido transitado. Ahora sólo queda hacer patente que en política aunque haya gente dispuesta a convertir un partido en un taxi con tal de conducirlo ellos, también en democracia, y más en democracia “partidaria”, el código exige respetar algunos “semáforos” y lleven las dos manos a la vista sobre el mismo volante.