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Gutiérrez Molina propone el "vacío parlamentario" para el proyecto de ley de Memoria Histórica

El diputado considera la iniciativa "innecesaria e imprecisa, para este viaje no hacían falta alforjas"

Publicada en MeliYa el 8 de agosto de 2006

Salvador Ramírez

El diputado por Melilla, Antonio Gutiérrez Molina, estima que el proyecto de ley de la memoria Histórica -nombre que ha cambiado introduciendo alusiones a los damnificados por la Guerra Civil y la Dictadura- es una iniciativa gubernamental “innecesaria, imprecisa” y, acaso, inoportuna por cuanto las “principales críticas recibidas por el Gobierno Zapatero parten de sus propios aliados políticos”.

Gutiérrez Molina es partidario de realizar al proyecto de ley el “vacío parlamentario”, es decir, devolver el proyecto de ley al propio Gobierno porque “hay otras prioridades, divide a los españoles y no tiene capacidad ejecutiva ya que, por lo que se ha sabido, sólo recomienda la abolición de símbolos franquistas”.

A este respecto y en referencia a la imprecisión del proyecto, el diputado melillense se pregunta “¿qué significa símbolo?, ¿qué quiere decir recomendar?”. Los símbolos pueden ser “hechos o situaciones puntuales o también materia abstracta, o incluso instituciones” y, a la hora de recomendar, “el Gobierno debería tener en cuenta la situación de los Estatutos de Autonomía, por si el contenido del proyecto de ley pudiera invadir las propias competencias de las comunidades”.

En cualquier caso, tratándose, a priori de sólo “una declaración de intenciones, Antonio Gutiérrez es categórico: “para este viaje no hacían falta alforjas”. Además es un texto legal que “no ha pedido nadie, no se parece en nada a su título original y sabe Dios cómo va a salir de las Cortes”.

El momento actual del proyecto se limita a su aprobación en Consejo de Ministros. Deberá llegar a la Mesa del Congreso, posiblemente aprovechando una de las Diputaciones Permanentes del verano y será la Mesa la institución que decida el nombramiento de una ponencia para el tratamiento del texto gubernamental.

Teniendo en cuenta que, una vez aprobado en la Cámara Baja, debe ser trasladado al Senado y volver al Congreso para su aprobación, la entrada en vigor del controvertido proyecto de ley no se produciría antes de final de año, según el diputado por Melilla, hecho que le haría coincidir en tramitación con el debate de los Presupuestos Generales del Estado, cuya prioridad nadie en el país discute.