Reportaje

IAE, la garantía para situaciones de emergencia en Melilla

Entrevista con Moisés Benlloch, presidente nacional de Intervención, Ayuda y Emergencia

Publicada en MeliYa el 29 de septiembre de 2006

Salvador Ramírez

Intervención, Ayuda y Emergencia (IAE) ha crecido en Melilla. Tras nueve meses de trabajo, captación de voluntarios y adiestramiento de perros, el equipo humano que coordina Pedro García ha conseguido celebrar una cumbre nacional en la ciudad a través de unas jornadas formativas y ahora piensa en la cumbre internacional de Valencia.

El presidente nacional de IAE, Moisés Belloch no oculta su satisfacción: “ha sido una alegría ver cómo se ha trabajado en Melilla por dos razones, porque crecemos a nivel nacional y porque establecemos una cabeza de puente en otro continente, África, afectado por catástrofes naturales y en el que podemos intervenir directamente desde Melilla”.

Melilla no ha perdido, sino todo lo contrario, la conexión con la sede nacional de IAE por cuanto los voluntarios melillenses ya preparan sus equipos para participar en Valencia a las Jornadas Internacionales de Catástrofes.

A partir del 12 de octubre ocho melillenses compartirán experiencias y sensaciones con delegaciones española, por una parte, y equipos de rescate italianos, alemanes y portugueses, entre otros países.

Así, IAE Melilla se convirtió en entidad anfitriona y organizadora de las I Jornadas Formativas para la Intervención ante Derrumbamientos y Catástrofes Naturales, celebradas con éxito del 29 al 31 de agosto en la ciudad.

El objetivo del encuentro no fue otro que “capacitar a los voluntarios de IAE a intervenir en aquellas situaciones de localización y rescate ante derrumbamientos y catástrofes naturales donde se necesite aplicar procedimientos y técnicas, con la ayuda de equipos caninos especializados, equipos electrónicos y herramientas especiales”.

Es un sistema, perfectamente organizado, de trabajo de un grupo humano auxiliado por perros detectores de vida humana y medios materiales, una especie de “se busca vida humana, se encuentra y se salva”. La labor de los voluntarios y la mínima aportación de los socios -30 euros al año- tiene que complementarse con el apoyo institucional.

“No pedimos a las instituciones grandes aportaciones, sólo disponer de campos de trabajo -escombreras- e infraestructuras suficientes para poder desarrollar nuestra labor”, aclara Belloch. Las jornadas melillenses, al margen de instituciones privadas, han contado, felizmente, con el aliento de la Consejería de Seguridad Ciudadana.

En la escombrera de la Purísima se desarrolló el apartado práctico de las jornadas y con éxito reconocido por los dirigentes nacionales de IAE. ¿Es fácil adiestrar a un perro para que olfatee vida humana?. “No, son dos años de trabajo intenso y yo no hablaría de preparación para el trabajo porque, en definitiva, el perro está jugando cuando encuentra a la víctima, o sea, los enseñamos a jugar salvando vidas humanas”.

El temario de las I Jornadas Formativas ha sido extenso y abordó aspectos como las actuaciones en terremotos, intervenciones en derrumbamientos, localización de víctimas ocultas, comportamiento de los perros de rescate y sistemas para la evacuación de heridos, entre otros.

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