Reportaje

Balearia, lo que Melilla se ha perdido...de momento

La naviera responde con gallardía a la decisión de Marina Mercante

Publicada en MeliYa el 23 de septiembre de 2006

Salvador Ramírez

Sí, lo que, de momento, se ha perdido Melilla, pero sólo de momento. Balearia, naviera emergente, todo un proyecto empresarial joven, basado en la calidad del servicio, la comodidad del pasajero y la velocidad de su flota, se ha quedado a las puertas de Melilla.

Marina Mercante ha optado por la solución “conservadora”, opina el presidente de Balearia, Adolfo Utor, y ha cedido las líneas melillenses a Trasmediterránea, una compañía de mayor dimensión, más antigua, más conocida, pero no por lo anterior más idónea para las necesidades de Melilla.

La expedición melillense ha podido conocer en Ibiza, Formentor y Denia la flota de Balearia y, sobre todo, los dos buques destinados a Melilla: el 'Sonia', un dinámico ferry con capacidad para 740 personas y 200 vehículos capaz de realizar el trayecto Melilla-Almería en menos de seis horas y el 'Federico García Lorca', el monocasco que, con sus 36 nudos, puede unir Melilla a la Península en menos de tres horas, un lujo pensado para 850 pasajeros y casi 300 vehículos.

Los dos barcos venían a la ciudad. Balearia, con sus 14 buques de flota, tres en proceso de construcción y seis más en fase de proyecto, posee la autonomía operativa suficiente como para atender debidamente a las líneas de Melilla.

Y Adolfo Utor quería mostrar sus credenciales: “quiero que Melilla nos conozca porque la ciudad se ha convertido en una asignatura pendiente para la naviera y quiero que se nos conozca no, como dicen, con ánimos extraños, sino porque enseñamos nuestro potencial a quien queremos y hoy queremos Melilla sepa quiénes somos Balearia”.

Utor y los suyos tenían ideas realmente deslumbrantes, como trayectos gratis para incentivos culturales o deportivos. “Tengo un cariño especial a Melilla y seguiremos en contacto porque queremos trabajar en temas puntuales”.

¿Qué valora el cliente de Balearia?. Adolfo Utor: “valora la regularidad y la puntualidad de los servicios, la adecuación de los horarios a sus necesidades, un servicio de calidad al mejor precio, el confort durante la travesía, el tiempo real entre el centro de las ciudades y la posibilidad de viajar con su propio coche”.

Balearia es una empresa que da trabajo a 850 personas, la mayoría de ellas muy jóvenes, nació aprovechando la estela empresarial de la desaparecida Flebasa y sus magníficos profesionales. Nació en 1.998 y, sólo en 2005, ha transportado a dos millones de pasajeros, facturando 100 millones de euros.

Son los dueños de Baleares y quieren zarpar para otros destinos. Melilla se les ha frustrado, pero, lo dicho, sólo de momento.