Reportaje

La céltica Fiesta de la Cerveza versión Melilla

La rubia fresquita sella lazos de amistad en casa de Pepi y Miguel Ángel

Publicada en MeliYa el 1 de noviembre de 2006

S. Ramírez/MeliYa.Com

El festejo de Halloween -que no está nada reñido con la cerveza- comenzó hace mas de 3.000 años en lo que hoy conocemos como Irlanda, como una ceremonia de cosecha de los celtas. Para ellos, el cambio de estaciones adquiría una importancia mágica.

A finales de octubre y a principios de noviembre celebraban un festival llamado Samhain. Ésta era la noche más importante de oración, ya que era el último día de la cosecha y el comienzo del invierno lo que marcaba el nuevo año y se degustaba cerveza en ingentes cantidades.

Pepi, Miguel Ángel y sus numerosos amigos conocen la historia y mantienen sus tradiciones y celebran, como es lógico, la celta Fiesta de la Cerveza. Hubo un grupo musical que muchos recuerdan llamado 'Gaélica' que cultivaba, entre otros ritmos, la música celtas, como al pairo del estilo de Celtas Cortos, pero diferente. Y se siguen acordando de sus temporadas célticas.

Bueno, pues aquellos viejos -pero jóvenes- amigos junto a tropa renovada celebraron el martes noche la Fiesta de la Cerveza en el domicilio de los veteranos, un encuentro sin más intríngulis que la ingesta moderada de la rubia fresquita, unos piscolabis y amistad, mucha amistad bien regada con cerveza y con grandes dosis de felicidad. Adjuntamos reportaje gráfico ad hoc.

Todo conlleva rito: cada cual ha de llevar la cantidad y calidad de cerveza que desee beber y un poco más 'para la compaña'. Y se realiza el juramento previo al brindis.

Dice así la letanía: “Que los caminos se abran a tu encuentro, que el sol brille templado sobre tu rostro, que la lluvia caiga suave sobre tus campos, que el viento sople siempre a tu espalda, que tus ojos reflejen un brillo de amistad gracioso y generoso como el sol que sale entre las nubes y calienta el mar tranquilo, que guardes en tu corazón con gratitud el recuerdo precioso de las cosas buenas de la vida y hasta que volvamos a encontrarnos, que Dios te tenga en la palma de su mano”.

Esa noche mágica Los celtas creían que en esa noche la ventana que separaba el mundo de los vivos y el de los muertos desaparecía. En la noche del 31 de octubre las almas de los muertos regresaban a visitar hogares terrenales.

Para mantener a estos espíritus contentos y alejar los malos espíritus de sus hogares, los celtas dejaban comida o dulces fuera de sus casas, una tradición que con el correr del tiempo se convirtió en lo que hoy se conoce como “ trick or treta” (truco o trato), donde los niños van de casa en casa pidiendo dulces el 31 de octubre.

El miedo y el terror a la noche de Halloween viene de esta creencia de que los muertos regresan en esta noche a visitarnos y de allí la costumbre en algunos países, de disfrazarse para mezclarse entre los muertos. La cerveza, pues, en el interior de las casas, se convertía en bálsamo idóneo para luchar contra los seres malignos.

Con la llegada del Cristianismo se pensó que la manera de convertir a los celtas era adoptar su festival y convertirlo en uno religioso. Así el 1º de noviembre se convirtió en el día de Todos los Santos, un día de rezo para honrar a los santos. El 31 de octubre se convirtió en la víspera del día de Todos los Santos (all hallow's eve) y de aquí el nombre de Halloween.

Tradiciones Las tradiciones de los celtas se mantuvieron en el tiempo y por eso todavía están con nosotros la noche de magia, brujas y fantasmas. Hoy en día en el mes de octubre en algunos países europeos, se sigue adornando los hogares con calabazas, brujas, fantasmas, esqueletos y gatos negros. Halloween es una noche de fantasía y misterio.

Hace unos 1.400 años, el Papa Bonifacio IV (615 d.C) dedicó un templo cristiano en honor a "Todos los Santos". Aunque en un principio esa festividad se celebraba en mayo, el Papa Gregorio III (741 d.C) cambió la fecha al 1º de noviembre.

Cuando en el año 840 el Papa Gregorio IV estableció que la fiesta se celebrara universalmente, tan importante como ella fueron los preparativos organizados durante la víspera (31 de octubre). "All Hallow´s Eve" fue el término adoptado por la cultura anglosajona para llamar a estos festejos, ya que traducido al castellano significa "víspera santa". Con el paso del tiempo la pronunciación se fue deformando: de "All Hallowed Eve" pasó a "All Hallowed Even" y, finalmente, a "Halloween".

Todo esto lo saben bien en casa de Pepi y Miguel Ángel y lo asumen como cosa propia, así que, año tras año, la víspera del Día de Todos los Santos, hay dos protagonistas fundamentales: la amistad y Su Majestad la Cerveza, birra para el vulgo.