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La fe en María del Rocío marca el Rosario de la Aurora celebrado en el barrio de la Victoria
La Cofradía del Cautivo y María del Rocío recorre las calles rezando a María en el previo a la Romería
Publicada en MeliYa el 8 de mayo de 2006
Al alba ocurren las cosas inolvidables, los amaneceres tienen el encanto de lo impactante y, de algún modo, sobrenatural y al alba salió María Santísima del Rocío de la Casa de Hermandad de su Cofradía para escuchar cómo más de un centenar de melillenses recitaban su nombre, en clave de Ave María, en el Rosario de la Autora.
Despertaba el domingo y las mujeres y hombres del Cautivo y de María del Rocío trasladaban respetuosamente, sobre andas, a la Virgen para orar por las calles del Barrio de la Victoria, demarcación que con los primeros rayos de luz solar es más bella, si cabe.
María del Rocío pasó muy cerca de Urgencias, del Hospital Comarcal, y bendijo a los que sufren y a quienes intentan paliar el sufrimiento. Gregorio Castillo y Pedro Pérez de Guzmán, a la coordinación, pero es el fervor devoto de las gentes el que hace posible que los cristianos de la ciudad se agrupen en procesión de fe madrugadora para interpretar el Rosario.
Es el previo de los grandes días del Rocío, la exaltación de la Virgen de Primavera, la de los bosques, ríos y marismas, la que el día 4 de junio será procesionada a lomos de su carro rociero hasta lo más alto del Pinar de Rostrogordo.
También es la Virgen de la Alegría, la del cante y del baile. Por eso el próximo viernes, 26 de mayo, la Cofradía -con la colaboración de la Viceconsejería de Festejos- celebra una nueva edición del Festival de Cante y Baile por Sevillanas. Será en el Teatro Cine Perelló a partir de las ocho y media y con entrada gratuita.
Un día antes del camino, el 3 de junio, la familia cofrades se reunirá en torno a la Misa Rociera que se celebrará en la Parroquia María Micaela y el alba dominical del 4 servirá, de nuevo, rezar a María del Rocío, y llevarla al pinar para que todos los melillenses disfruten de su compañía en una jornada marcada por el carácter lúdico del cristianismo y la advocación mariana.