Reportaje · Toros

Manolo Martín: "¿quién ha dicho que la plaza de toros es de tercera categoría?"

El empresario taurino confiesa su devoción por Melilla

Publicada en MeliYa el 27 de agosto de 2006

Salvador Ramírez

“¿Quién ha dicho que la Plaza de Toros de Melilla es de tercera categoría?”, se pregunta el empresario de la Mezquita del Toreo, Manolo Martín. El gerente de Intertauro quiere despejar cualquier duda: “por muchos motivos esta plaza es de segunda, si no de primera, el arquitecto que la construyó en 1.947 podría haber hecho otras en la Península”.

Manolo Martín vuelve al coso mezquitero con “más ilusión que nunca pero con la misma profesionalidad de siempre”. Martín siempre dio toros con solvencia en Melilla. Procuró la retransmisión del festejo del V Centenario en 1.997 contando con la inolvidable presencia de Matías Prats y regreso al coso melillense años después con el mismo éxito. No en vano se trajo a Julián López 'El Juli' cuando el joven madrileño mandaba en el escalafón.

Incomprensiblemente apartado de la gerencia de la Mezquita del Toreo, tuvo arrestos y caballerosidad como para atender una urgente llamada de Juan José Imbroda que le pedía colaboración para frenar una crisis inédita en 2004. Un temerario empresario había prometido siete festejos pero no tenía dinero ni para pagar el primero.

Manolo Martín no sólo atendió la llamada del presidente autonómico sino que enmendó la plana y salvó in extremis una Feria que, en lo taurino, se encaminaba al fracaso y al escándalo más impresentable.

Vuelve el empresario y opina respecto a la ciudad. “veo una Melilla moderna, en constante evolución, a la que todos tenemos que darle mucho cariño, cada uno en su parcela. Yo me considero melillense pero no es por brindar al sol sino porque desde 2003 estoy empadronado en esta tierra”.

La polémica de la categoría de la Plaza de Toros melillense no tiene sentido para el empresario de origen catalán: “la construcción es soberbia y su capacidad mayor que algunas capitales de provincia peninsulares, los gastos que genera un festejo son los correspondientes a una plaza de segunda categoría y Melilla no es capital de provincia sino Ciudad Autónoma, ¿me quiere explicar alguien, con fundamento, ¿por qué lo de tercera categoría?”.

Vuelve, en consecuencia, Manuel Martín a la Mezquita del Toreo con el ya comentado festejo del 6 de septiembre: Manuel Díaz “El Cordobés”, Francisco Rivera Ordóñez e Iker Javier Lara, con reses de Sancho Dávila.

También colabora con la Viceconsejería de Festejos el domingo 10 de septiembre en la capea popular que, aprovechando unas clases prácticas a los alumnos de la Escuela Taurina de Melilla, Antonio Criado y Adolfo Ramos, volverá a abrir las puertas del coso mezquitero.

Este último festejo -menor, pero festejo- es gratis y la corrida de toros tiene una lista de tarifas más que aceptable. Los precios oscilan entre los 15 y los 60 euros y, en honor a la verdad, en Melilla se han conocido tarifas mucho más altas, el 100 por 100, sin ir más lejos.

El empresario regresa a “su” plaza en 2006 pero no pierde de vista el futuro: “en 2007 celebramos el LX aniversario de la Mezquita del Toreo y habría que celebrar el cumpleaños con algo especial”. De sus palabras se deduce que no estaría mal celebrar este aniversario 'redondo' con más festejos, o preparar a la ciudad para la sexagenaria cita con una campaña de promoción de la Fiesta Nacional en Melilla.

Toros en Melilla y, pasado el calvario de anteriores despropósitos, Cúchares se reencarna en la figura de uno de los pocos empresarios serios y profesionales del orbe taurino nacional, Manolo Martín.