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Marín acusa al delegado del Gobierno de consentir una situación de indignidad que afecta a los trabajadores del 061

Los profesionales de la Unidad Móvil de Emergencias no cobran cinco pluses retributivos legales

Publicada en MeliYa el 25 de mayo de 2006

Salvador Ramírez

La Ciudad Autónoma, a través de su vicepresidente, Miguel Marín, ha denunciado la situación laboral de “indignidad” que afecta a los trabajadores de la Unidad Móvil de Emergencia, el 061, reclamando al Delegado del Gobierno que “ponga de su parte” para resolver los problemas de la plantilla, problemas que vienen, fundamentalmente, del nulo reconocimiento laboral a sus condiciones de trabajo.

Cuando la Ciudad Autónoma denunció, hace algunas semanas, este problema, “el delegado del Gobierno lo desmintió”, señala Marín. De hecho, el vicepresidente mostraba su preocupación por los trabajadores del 061, los del sector de Sanidad y los docentes.

“Pasa el tiempo y el tiempo nos da la razón, nuestras declaraciones se ajustaban a la verdad porque técnicos sanitarios y médicos ya se manifiestan y los docentes lo harán en breve”, señala Miguel Marín.

El problema de los trabajadores del 061 es “precario, diferente”, ya que sufren una “discriminación negativa” en varias materias, sobre todo en la cuestión retributiva. “El trabajo de estos profesionales es importantísimo para los ciudadanos y, encima realizan un trabajo encomiable, olvidándose de sus carencias laborales, miran hacia otro lado y se centran en su trabajo”.

Miguel Marín ha denunciado públicamente que, a pesar del carácter del trabajo del 061, los profesionales no cobran turnicidad, nocturnidad, festivos, peligrosidad ni penosidad, “cinco conceptos incluidos en el trabajo en sí “pero que no reconoce el delegado del Gobierno”.

El 061 de Melilla es, a pesar de todo, el que cuenta con menor tiempo de respuesta de todo el país, por ello la Ciudad Autónoma muestra su “sorpresa e indignación por la actitud del delegado de Gobierno” y pide a José Fernández Chacón que, “ya que mira con lupa cualquier procedimiento administrativo que inste la Ciudad Autónoma, que ponga remedio al problema de estos trabajadores”.

El ambiente, en el seno del personal del 061, además, se enrarece por cuanto, según Marín, se les hace firmar un documento que recoge las tareas que han de realizar, por los que se les paga “una propina” de productividad que se eleva a 54,28 euros. Si no cumplen con lo firmado “lo que hace el delegado del Gobierno o el Ingesa es deducirles este importe de sus nóminas”, actitud que el vicepresidente de la Ciudad Autónoma ha calificado como “chantaje”.