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Melilla cree que su ausencia en la cumbre Euroafricana se debe a una cesión de España a las pretensiones de Marruecos
Además, lo considera una "falta de cortesía" y un incuplimiento de los compromisos de Zapatero
Publicada en MeliYa el 9 de julio de 2006
El Gobierno de Melilla considera que su no presencia en la cumbre Euroafricana de Migraciones, que se celebra a partir de mañana lunes en Rabar (Marruecos), puede deberse a una cesión del Gobierno de España a los planteamientos de Marruecos.
Así lo ha manifestado el portavoz del Gobierno local, Daniel Conesa, quien además ha vuelto a asegurar que la no inclusión de la Ciudad Autónoma en el encuentro entre los dos países supone una “falta de cortesía” hacia Melilla, así como un incumplimiento del compromiso alcanzado por el presidente del Ejecutivo central, José Luis Rodríguez Zapatero, quien aseguró que en los encuentros entre España y los países vecinos participarían las comunidades limítrofes a dichos países.
Conesa, además, cree fundamental que Melilla esté presente en una reunión en la que previsiblemente se tratarán temas que le afectan especialmente, como puede ser el de la inmigración, un fenómeno que en la última semana se ha cobrado la vida de dos inmigrantes en la valla fronteriza entre Melilla y Marruecos.
El Ejecutivo melillense, del mismo modo, no entiende los motivos que llevan al Gobierno central a permitir la presencia de otras comunidades, como Andalucía o Canarias, que también sufren los efectos negativos de la inmigración, y no permite, sin embargo, la presencia de las dos únicoas ciudades que tienen una frontera física con Marruecos.
De cualquier manera, y viendo la imposibilidad de poder asistir, el Gobierno de Melilla ha exigido al Estado español que obligue a Marruecos a implicarse a fondo en el asunto de la inmigración, ya que aunque en los últimos meses ha llevado a cabo un reforzamiento de sus controles en la frontera, “sigue sin realizar una política eficaz”.
En este sentido, Daniel Conesa cree que el Gobierno central debería obligar al país vecino a implicarse más en la salvaguarda de los derechos humanos de los inmigrantes, así como a utilizar una métodos represivos menos agresivos en la frontera.