Entrevista · Hostelería
Paco Benítez Muñoz siempre estará en Fitur con sus mejores y más frescos productos del Mare Nostrum
"Melilla me puede", no lo niega el propietario de Los Salazones que, un año más, ha deslumbrado en FITUR
Publicada en MeliYa el 27 de enero de 2006
“Estuve y estaré en todas las ediciones de Fitur, aunque no me lo pidan”, así e expedito se ha mostrado Francisco Benítez Muñoz, propietario del restaurante Los Salazones y alma máter del agasajo gastronómico del Día de Melilla, celebrado el jueves.
Benítez Muñoz se ha plantado en Madrid con 80 kilogramos de gambas, carabineros, cañaíllas y langostinos. Además, ayer su pudo degustar en la Posada de la Villa, un bogavante y una angosta, marca de la casa que estuvieron expuestos durante la jornada melillense de la Feria Internacional del Turismo 2006.
Acompañado de su fiel Antonio, Paco Benítez dio toda una lección de hostelería de lujo en Ifema: “si a la materia prima, inmejorable le sumas la dosis de corazón que cada año ponemos, el resultado es infalible, Melilla triunfa”.
A buen seguro que sí porque esos 80 kilos de marisco volaron en hora y media hasta el punto que hubo potenciales compradores para los ‘dos bichos’ expuestos para admiración y envidia de los viandantes turísticos.
“Mi padre, Manuel Benítez Naranjo, me enseñó a trabajar duro y a ser honrado y llevo muchos años haciendo caso a mi padre, en ese senda me marco objetivos y uno de ellos es querer a Melilla”, dice Paco Benítez.
'Matadero' La feria turística es “un matadero, no ya por el trabajo en sí sino por hacer bien las osas en un sitio como Madrid que puede presumir con razones de buena gastronomía y hostería, pero sólo el sentir que lo has hecho bien paga todo el esfuerzo que hacemos por venir a Fitur”.
No sólo de Fitur vive Benítez porque ha aprovechado su escapada gastronómica al stand melillense para salir del pabellón 9 y acercarse a la tienda donde compra el trofeo ‘Cara a cara Manuel Benítez Naranjo” al mejor par de banderillas de la Feria. Hermoso, aunque distinto al de 2005, lucirá en las vitrinas de su establecimiento dentro de unos días hasta septiembre próximo.
“Melilla me puede, mi nombre y mi oficio no pueden faltar en este magnífico escaparate de la ciudad al mundo. No tengo nada de exigir, sólo agradecer a la Ciudad Autónoma la confianza que tiene depositada en nosotros y comenzar con los preparativos de Fitur 2007”.