Local · Carnaval
Seguridad, buen gusto y variedad artística presiden el cierre de Carnavales con la mejor Cabalgata de los últimos tiempos
Hasta siete agrupaciones musicales han encendido el centro de Melilla animando a miles de melillenses
Publicada en MeliYa el 18 de febrero de 2006
La seguridad, el buen gusto y la variedad son las líneas maestras para definir la Gran Cabalgata de Carnaval 2006 organizada por la Viceconsejería de Festejos de la Ciudad Autónoma. Un total de 12 carrozas, siete agrupaciones musicales locales y foráneas, majorettes, zancudos, brasileñas, desplegables de aire comprimido, gigantes y cabezudos, grupos ganadores, comparsas, reinas del Carnaval -la pequeña y la adulta-, sardina, viudas y espontáneos han conformado un kilómetro de buen tono, fiesta y disfrute.
La Cabalgata de Carnaval ha comenzado, puntualidad castrense, a las ocho de la noche en medio de un gran despliegue policial de uniforme y paisano en el que han colaborado Policía Local y Jefatura Superior de Policía de Melilla, perfectamente complementados.
La presencia de 'espontáneos' que tratan de acercarse a las carrozas ha brillado por todo lo contrario, es decir, por su ausencia. Como en Reyes, la Avenida Juan Carlos I, Rey, fue debidamente vallada para impedir cualquier incidencia en la buena marcha de la comitiva carnavalesca.
Grupos e individuales La Cabalgata ha estado muy bien nutrida de grupos e individuales que, aunque no han participado en los concursos oficiales, no han querido dejar la oportunidad para incorporarse al cortejo del buen humor, también coordinados por el equipo de colaboradores -especialmente Diego y Gregorio- de la viceconsejera de Festejos, Carmina San Martín, que ha vuelto a brillar con luz propia en la organización de movilizaciones festivas.
Sería complicado calcular el número de melillenses que han disfrutado de la Cabalgata pero el millar hay que declinarlo en plural para no equivocarse. Las vías aledañas a la Avenida han estado repleta de público y la vía principal de la ciudad, a rebosar.
La Cabalgata, lo dicho, ha resultado en éxito en todos los sentidos como ha impresionado la prontitud de los servicios de limpieza y orden. Cinco minutos después del paso del coche de Cruz Roja, todas las calles de Melilla estaban inmaculadas. La empresa adjudicataria del servicio y la Cooperativa Estopiñán, ejemplar, se han encargado de dejar todo tal y como estaba antes de las ocho de la tarde.
Como las palabras se suelen quedar cortas, disfruten los amigos de MeliYa.com de la semblanza fotográfica de lo que ha sido una gran manifestación de alegría, perfectamente coordinada y puesta en escena.