Opinión

En memoria de Cándido López Castillejos

Publicada en InfoMelilla el 20 de noviembre de 2007

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de José Marqués, no del portal.

José Marqués

En "Melilla-Hoy", del pasado 18 de octubre, el presidente Imbroda manifestaba la idea de que las calles de Melilla "estén repletas de nombres de melillenses ilustres".

Leyendo las páginas de "El Telegrama del Rif" del 2 de octubre de 1927, encuentro esta noticia: "Un banquete al Sr. López Castillejos. En el Casino Militar se reunieron ayer, en comida íntima, todos los capitanes de la escala de reserva para tributar un homenaje a su compañero, el culto arabista don Cándido López Castillejos, con motivo de haberse licenciado en Derecho y haber informado brillantemente ante la Sala de la Audiencia de Málaga. El capitán Gregori ofreció el agasajo en elocuentes y sentidos términos, haciendo resaltar los positivos méritos del capitán López Castillejos, como antiguo oficial de la Policía indígena, entusiasta africanista y profesor dela Escuela General y Técnica".

Rastreo en el viejo "Telegrama" el nombre de López Castillejos. El 12 de octubre de 1927 se anuncia que en la Escuela General y Técnica, a las cinco de la tarde, se celebra la Fiesta de la Raza, del Libro y de la Paz, en la que toma parte el abogado y arabista López Castillejos. Abre la sesión el vicepresidente del Patronato de la Escuela, Cándido Lobera, y toman asiento junto a él, a derecha e izquierda, Alfonso Barea, Ruperto Prado, el secretario general Manuel Chacón y los vocales del Patronato Fernando Moreno Sevilla y Aurelia Gutiérrez Blanchard. En el estrado se sienta el claustro de profesores. El general González Carrasco, que había llegado acompañado del señor Lobera y del teniente coronel Domenech, concede la palabra a López Castillejos, quien habla "con frase afortunada y elocuente, de los ideales hispánicos, mostrando cómo la orientación debe tender a que la influencia de España en el Norte de África se acreciente e intensifique para que en este litoral africano la raza íbera continúe sus destinos históricos".

Leyendo el libro "Las heridas de la historia", del profesor Vicente Moga, leo esta nota del delegado gubernativo Fernández Gil Terradillos sobre López Castillejos: "Presidente de Izquierda Republicana, Capitán de Infantería retirado, Fusilado en Rostrogordo después de esperar más de un mes que fuese dado de alta en el Hospital de una enfermedad que padecía".

En el "Telegrama del Rif" del 14 de Enero de 1936, recogemos también otra intervención de López Castillejos, la presentación de los oradores que participaron en un acto del partido local de Izquierda Republicana, presidido por Ramiro Ramos Acosta, que se celebró a las diez y media en el Teatro Perelló, y en el que, entre otros oradores locales, intervino el ex ministro de Estado Luís Zulueta Escolano. En esta sesión, ocuparon la tribuna los miembros de la directiva, en unión de los oradores Sadia Cohen, Aurelio Solís, Ramiro Ramos y Luís Zulueta. También ocupaban lugar de preferencia los miembros del partido de Unión Republicana, con su presidente señor Felipe Aguilar Lagos a la cabeza. López Castillejos, vicepresidente del partido, hizo la presentación de los oradores, y habló de la significación del acto, que era de iniciación de la propaganda electoral. López Castillejos definió a Luís Zulueta como "figura prócer de los valores nacionales que aportaron a la política su preparación exquisita agrupados al señor Azaña, en unión de otros de Izquierda Republicana y de la izquierda en general y que darán a España el impulso que necesita para que evolucione en un sentido moderno".

"El Telegrama del Rif" del 24 de abril de 1936 da cuenta de que en el vapor-correo de ayer llegó el ya entonces presidente de Izquierda Republicana, López Castillejos, que ha permanecido varios días en Madrid, donde marchó para asuntos profesionales. También llegaron en ese viaje el diputado por Melilla, Luís Barrena y Alonso de Ojeda, y el delegado del Gobierno Diego Giménez Castellanos.

En una carta escrita hace unos años, que me facilita el historiador Juan Díez, se anota: "Cuando ocurrió lo del Alzamiento militar, fue protegido por el Coronel Mizzián, por aquellas fechas comandante de regulares de Alhucemas, que lo ingresó en el Hospital Militar, donde fué localizado por falangistas, siendo apresado. Fué fusilado el 14 de agosto de 1936 y enterrado al día siguiente". El registro de su entierro en el cementerio de La Purísima señala que murió a consecuencia de "heridas de arma de fuego", eufemismo empleado en aquellas fechas para indicar que fue fusilado. Tenía 44 años de edad y era natural de Hinojosa del Duque, provincia de Cordoba, de estado soltero. En una nota al margen se dice "Capitán retirado". El Registro Civil de Melilla también repite la causa de la muerte a consecuencia de "heridas de arma de fuego".

Tanto el diputado por Melilla, Luís Barrena, el delegado del Gobierno Jiménez Castellanos y el letrado y presidente de Izquierda Republicana, López Castillejos, fueron víctimas de la vorágine de la Guerra Civil Española.

Siguiendo la idea del presidente Imbroda señalada al principio de estas líneas, me atrevería a solicitar, a través de estas páginas, una calle para el ilustre abogado Cándido López Castillejos.