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La Comisión de Control y el expediente de Fomento caminan de la mano
Gobierno y oposición coinciden en calificar las irregularidades de La Espiguera: no hay licencia de obra y el terreno no es urbanizable
Rafael Marín analiza el asunto con el rigor legal propio de quien actúa con fondos públicos y lugares públicos: si no es posible 'legalizar' la obra, se impone la correspondiente sanción y entran los equipos de derribo.
Publicada en InfoMelilla el 25 de enero de 2007
La historia de las obras en La Espiguera a instancias de la Federación Melillense de Fútbol sigue dando que hablar pero, curiosamente, en este asunto Gobierno y oposición están más cerca de entenderse que en el resto de los temas de gestión.
Además, se ha escalado un nuevo peldaño administrativo: Fomento estudia el affaire y no descarta nada, sea legalización por la vía de lo rápido, sea la demolición de la obra.
La obra es, actualmente, ilegal. La Policía Local dio buena cuenta de su carácter de ilegalidad basándose en un argumento tan fácil y contundente como que carecía de la preceptiva licencia de obras. Lo comprobó la unidad especializada del cuerpo en materias administrativas, el GRURO.
El consejero de Fomento no tiene pelos en la lengua: apertura de expediente, se construyó sin licencia, los terrenos no son urbanizables. El presidente de la Federación Melillense de Fútbol dice todo lo contrario en una entrevista exclusiva concedida a Melilla Hoy, pero el responsable de Fomento no parece estar de acuerdo.
Diputada La diputada socialista, Maricruz Escribano, quien a su vez es la presidenta de la Comisión de Control al Gobierno local, se ha expresado en idénticos términos que Marín: suelo no urbanizable y carencia de licencia de obras.
La Federación Melillense de Fútbol ha recibido una comunicación de la Ciudad Autónoma, fechada el 12 de enero, en la que le ofrece la oportunidad de alegar por la dichosa e ilegal obra. ¿Contestará Diego Martínez?.
La única reacción que se conoce hasta la fecha por parte del ente federativo es el desmontaje de la placa de inauguración de las obras de La Espiguera, placa que incluía el nombre de Juan José Imbroda cuando el presidente autonómico ni fue a la inauguración.
Rafael Marín analiza el asunto con el rigor legal propio de quien actúa con fondos públicos y lugares públicos: si no es posible 'legalizar' la obra, se impone la correspondiente sanción y entran los equipos de derribo. La pregunta resulta obvia: ¿cuál ha sido el papel del viceconsejero de Deportes en todo este embrollo?.