Reportaje

¿Halloween...o fiesta de Todos los Santos?

El día 1 de noviembre nos trae, un año más, la festividad de Todos los Santos

Publicada en InfoMelilla el 31 de octubre de 2007

Carmen Gaona Sáez

Llega el frío, las lluvias... y con ellos el día de Todos los Santos, una peculiar festividad que se celebra cada año el día 1 de noviembre. Se trata de una jornada de reflexión y oración para los fieles cristianos, y aunque actualmente se ha reducido a una visita a los cementerios para honrar a los difuntos, la tradición del 1 de noviembre, que se remonta a siglos atrás, iba asociada en sus orígenes a otras costumbres muy diferentes.

Como fiesta mayor, el día de Todos los Santos se celebraba en un principio en la vigilia del 31 de octubre, momento en el que daban comienzo las preparaciones de la fiesta. Fue a esta vigilia a la que se llamó inicialmente "All Hallow´s Even" (Vigilia de todos los Santos). Con el paso del tiempo, pasó a llamarse "All Hallow Een" hasta concluir en lo que hoy conocemos como “Halloween”.

El paso de los años acabó por transformar el significado inicial de “Halloween”, una fiesta que hoy está extremadamente arraigada al mundo anglosajón y que tan sólo conserva de la inicial tradición cristiana el nombre, ya que ha ido incorporando elementos que se alejan de la festividad original y que, por lo tanto, nada tienen que ver con la celebración que se conserva en Europa.

En el viejo continente, por su parte, la festividad de Todos los Santos continúa viva, aunque también ha incluido elementos nuevos que la diferencian de la tradición original y que la asocian a los miembros más ancianos de las familia, quienes suelen dedicar la jornada a recordar a los seres queridos ya fallecidos. Además de la reflexión, es tradición en estas fechas, por imposición de la cultura religiosa popular, visitar los cementerios y adornar tumbas y nichos con flores.

Al margen den enfatizado carácter religioso de la celebración, la festividad de Todos los Santos, como cualquier fiesta religiosa que se precie, llega acompañado de toda una tradición gastronómica a base de dulces característicos de esta época del año. Es el caso de los huesos de santo, que se realizan a base de mazapán en la parte externa y rellenos de crema o chocolate, y los buñuelos de viento, frituras de harina en aceite de oliva, dulces todos ellos que se pueden encontrar en cualquier pastelería y que contribuyen a darle un sabor diferente a esta mística celebración.