Reportaje

Jesús Cautivo y María Santísima del Rocío llegan a casa con el aliento de cientos de melillenses

El traslado de los Santos Titulares se realizó con recogimiento y devoción tras una Semana Santa cargada de sobresaltos.

Publicada en InfoMelilla el 10 de abril de 2007

Salvador Ramírez y Raquel Fernández de Tejada

Jesús Cautivo de Medinaceli y María Santísima del Rocío ya están en la Casa de Hermandad cofrade. Ha sido una Semana Santa Accidentada y las mujeres y hombres que dirige Gregorio Castillo también han sufrido los rigores de la meteorología por partida doble.

El Jueves Santo se salió, en un acto de valentía y amor a Dios reconocido públicamente. Les cayó el chaparrón cerca de la Plaza de España, tenían cerca la Plaza de Toros para resguardarse de la lluvia pero la Junta de Gobierno, sobre la marcha, oídos capataces, portadores y nazarenos, decidieron seguir.

Entre otras cosas había que testificar la liberación de una mujer casada, con tres hijos, a la que Instituciones Penitenciarias, Voluntariado Cristiano de Prisiones y la propia Cofradía habían conseguido adelantar el tercer grado penitenciario, se iba a casa con su familia. No se podía parar ni con lluvia ni con granizos.

Por partida doble se padeció la inclemencia del meteoro porque el Domingo de Resurrección ya fue imposible sacar a la Virgen. Castillo y Ramos Vidal hablaron mucho esa mañana y, viendo que la lluvia no cesaba, acordaron la suspensión del Encuentro. Era lo más cabal.

Pasó la Semana Santa y había que llevar a los Sagrados Titulares a su casa natural, la de Hermandad del Rocío y el Cautivo y así se verificó el lunes tarde. Entre centenares de fieles devotos, los 'héroes' de la Semana Santa desfilaron con recogimiento.

Había tanto porteador de trono que fue necesario hacer turnos hasta su llegada al Barrio de la Victoria. Comenzó a llover pero estas gentes están hechas de otra manera y se entró triunfalmente, a los acordes del Himno Nacional al aledaño de María Micaela. Ya están en casa.