Opinión

La Academia de Árabe, Abd-el-Krim y Castillejos

Publicada en InfoMelilla el 10 de diciembre de 2007

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de José Marqués, no del portal.

José Marqués

Leyendo "El Telegrama del Rif", del 10 de Julio de 1908, encuentro un artículo sobre "La Academia de Árabe", escrito por el ilustre periodista Cándido Lobera, que informa de los dos años de existencia en Melilla del citado centro, y además con notorio aprovechamiento. "El mejor elogio que de ella puede hacerse – escribe Lobera- es el brillante resultado de los exámenes, pruebas de verdad de suficiencia de los alumnos, no ensayos teatrales para producir efectos de relumbrón. Si meritoria es la labor de los profesores, no es menos la de los alumnos. Hay que ver la fuerza de voluntad y la perseverancia que supone asistir á clase, terminando el penoso servicio que aquí presta la guarnición, ó el diario trabajo. Solo pasando por ello puede tomarse juicio exacto. Los alumnos obtienen como recompensa el diploma de actitud al terminar con aprovechamiento el tercer curso. Un premio de dos mil pesetas y otro de quinientas, para oficiales aquél y para clases de tropa éste, se conceden. A los paisanos aún este estímulo les queda."

Insistiendo en el tema, en "El Telegrama del Rif", del 1 de Marzo de 1927, leo un artículo del famoso Abd-el-Krim, entonces profesor de la Academia de Chelja. Mohamed Ben-Abd-el-Krim, en una colaboración titulada " La Lengua Bereber", señala que el "bereber o chelja ofrece varios dialectos, y el que hablan nuestros convecinos es el "tamasigt", palabra derivada de "madeguis", nombre de uno de los fundadores de las poblaciones bereberes de estos territorios".

El que después sería implacable látigo de las tropas españolas señala que "Los moros no escriben el chelja; pero para su enseñanza, convendrá transcribir sus voces al español o al árabe, pues con ambas lenguas pueden expresarse fácilmente sus sonidos, fuertemente guturales y aspirados". Y advierte de las dificultades de esta lengua para su aprendizaje: "Su arquitectura gramatical, aunque no sea muy complicada, no deja de ofrecer dificultades y sobre todo las presenta para el europeo la pronunciación, que requiere prolongados ejercicio y práctica continuada.

En esta región, el chelja ha recibido en su diccionario no pocas palabras árabes; donde con más pureza se habla es en el Sur, pues allí no se manifiesta la influencia de otras lenguas".

Se muestra Abd–el-Krim muy reconocido de su nombramiento como profesor y muy consciente de la responsabilidad que ha asumido: "Honrado con el nombramiento de profesor del chelja en la Academia Oficial de esta plaza, he de procurar corresponder a la confianza que en mí se ha depositado, poniendo todos mis esfuerzos al servicio del fin que se persigue, o sea, que, dentro de poco tiempo, haya personas capaces de entenderse con los naturales".

Tiene, en fin, un reconocimiento al "venerable" padre franciscano Pedro Hilarión Sarriondia, hombre cultísimo, a quien "corresponde la gloria de haber escrito una gramática muy completa del chelja, en cuya confección ha demostrado profundos conocimientos del idioma, y yo, en mi tarea de profesor, en la que ha de ayudarme como auxiliar Mohamed Tah-Tah, me propongo seguir su método de exposición y utilizar los temas y ejercicios que el libro contiene". Como es sabido, la obra del lexicógrafo vasco fue reeditada recientemente por la UNED de Melilla, al cuidado de Vicente Moga y José Megías. Recientemente, Manuel Ruiz Morales, director del Seminario de Tamazight, se congratulaba en la prensa local por las reediciones de la "Gramática de la Lengua Rifeña", de Sarriondia y de la obra "Diccionario Español-Rifeño" del padre franciscano Esteban Ibáñez.

Otra figura estrechamente unida a la historia de esta Academia de Árabe y Chelja es la de Cándido López Castillejos. En una carta escrita hace unos años, que me facilita el historiador Juan Díez, se anota que el militar "se presentó una vez a unas oposiciones para intérprete de árabe para la Alta Comisaría de España en Marruecos, y sacó el número uno. Renunció a dicha plaza, pues tenía medios para vivir, solamente se presentó para darse el gustazo de demostrar su valía".

Efectivamente, consultando la hoja de Servicios del capitán de infantería López Castillejos comprobamos que en septiembre de 1924 tomó parte en las oposiciones para Intérprete de Centro que se celebraron en Tetuán, donde obtuvo el número uno. Lo confirman las amarillentas páginas de "El Telegrama del Rif", del 5 de Noviembre de 1924, en la noticia titulada "Intérprete de Centro y Oficina" que nos informa de que como resultado de las oposiciones celebradas para cubrir plazas de intérpretes de árabe al servicio del Ejército, en las categorías de Centro y Oficina, "Se concede la aptitud para desempeñar plaza de intérprete de árabe en la categoría de Centro al capitán Cándido López Castillejos, con destino de disponible en Melilla, y en comisión, profesor de la Academia de "Árabe de dicha plaza ".

En "El Telegrama" de 29 de Junio de 1918, en una reseña sobre "Los exámenes de árabe" que tendrán lugar el próximo día 2 de Julio en la Academia, nos encontramos ya juntos, como miembros del tribunal examinador, a Abd-el –Krim y a López Castillejos. El tribunal estaba presidido por el general segundo jefe. Sr. Monteverde, y de él formaban parte el coronel Sr. Gil, teniente coronel Sr. Riquelme, comandante Sr. Salvador Vilá, además del primer teniente López Castillejos, junto a los intérpretes señores Marín y Gómez y el Kadi AlKudat (Juez de Jueces) de la Oficina Central Indígena, Sidi-Abd-el-Krim. Entre tanto, López Castillejos ascendía a capitán el 19 de agosto de 1918.

Hace unos días, el coronel Benito Gallardo, compañero de la Asociación de Estudios Melillenses, me entregaba en mano la hoja de Servicios de Cándido López Castillejos, como capitán de Infantería. Por ella podemos saber que fue nombrado profesor de la clase de chelja, afecta a la Academia de Árabe, por una real orden de 15 de Febrero de 1918.

Un sobrino de López Castillejos, Nicolás Rodríguez López, me hace saber que conserva una foto amarillenta donde se pueden ver en dicha Academia a los profesores Cándido López Castillejos y Mohamed Ben-Abd-el-Krim. Una foto histórica.

El 12 de Octubre de 1918, en una nota sobre la Academia de Árabe, el periódico melillense comentaba la apertura del nuevo curso de la Academia de árabe, presidida por el general Monteverde. En el estrado tomaron asiento el director de la Academia coronel de Estado Mayor, Juan Gil; los profesores, coronel José Riquelme; los intérpretes Francisco Marín y Bonifacio Gómez; capitán Cándido López Castillejos; Kadi AlKudat de la Oficina Central indígena Sidi Mohamed Abd-el-Krim, y el profesor secretario comandante Salvador Vilá. Se sabe que Abd-el-Krim daba clases de chelja a jefes, oficiales y paisanos asimilados; mientras que López Castillejos lo hacía a tropa y paisanos asimilados. Clases de 1º y 2º curso, martes, jueves y sábados, de 16 a 17, 15 horas.

La Academia de Árabe y Chelja de Melilla, creada en 1906, se suprimió por real decreto de 21 de septiembre de 1929, durante el gobierno de Primo de Rivera.

Por José Marqués López