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La Asamblea de Melilla celebra el penúltimo Pleno de Control de la legislatura en un ambiente tenso de duros enfrentamientos entre los grupos político
Alusiones personales y a presuntas irregularidades, insultos a la inteligencia de unos y a las buenas intenciones de otros, y constantes observancias al reglamento han conseguido desvirtuado el Pleno
Publicada en InfoMelilla el 30 de enero de 2007
El penúltimo Pleno de Control que la Asamblea de Melilla celebra antes de las elecciones del próximo 27 de mayo se ha desarrollado, como cabía esperar, en un ambiente de gran tensión y enfrentamientos entre grupos políticos, enfrentamientos en los que incluso se han dejado oír graves insultos de uno y otro lado.
Alusiones personales y a presuntas irregularidades, insultos a la inteligencia de unos y a las buenas intenciones de otros, y constantes observancias al reglamento, han conseguido desvirtuar un pleno en el que el Gobierno local se ha enfrentado a 3 interpelaciones y a 24 preguntas formuladas previamente por los dos grupos de la oposición, CpM y PSOE.
En enfrentamiento más grave por cuanto en él se ha dicho, ha sido el protagonizado por el Grupo Popular y CpM, concretamente por el presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, y el diputado cepemista Abdelrahem Sel-lam, que ha aludido a la posibilidad de que Imbroda tenga la intención de hacer uso de parte de los terrenos que cederá el Ministerio de Defensa para venderlos a su hermano, tal y como ya ocurrido, según él, en el caso de los Llanos de Hidum. Las palabras de Sel-lam han provocado la ira del presidente, que no ha dudado en tachar al cepemista de “basura” y “fascista”, comentarios éstos que sólo han sido acallados por la presidenta de la Asamblea, Cristina Rivas, tras una observancia al reglamento realizada por CpM.
Esto ha 'caldeado' aún más los ánimos, tanto que aprovechando una pregunta posterior formulada también por CpM, Mustafa Aberchán ha devuelto el insulto y ha acusado a Imbroda, en referencia al polémica caso de la revista “Transparencias”, de hacer uso del dinero público de los melillenses “para secuestrar un medio de comunicación, lo que constituye una expresión de fascismo”.
No puede quedar en el tintero, en el capítulo de enfrentamientos, el que se ha producido entre el asesor del Grupo Popular, que a su vez es hijo del presidente, y la diputada de CpM, Cecilia González, quien lo ha puesto de ejemplo de caso en el que, según los cepemistas, Imbroda hace uso del dinero público para pagar a miembros de su familia. Ello, como era de esperar, ha provocado un gran revuelo en la sala y en consiguiente enfado del Grupo Popular y abandono de la sala por parte del presidente.
Así las cosas, y una vez finalizado el Pleno, el portavoz del Gobierno local, Daniel Conesa, ha acusado a la oposición, y especialmente a CpM, de ser incapaz de mantener un debate “sereno” y centrado en el control al Gobierno, ya que “se ha dedicado a sembrar la descalificación, la calumnia dirigida al presidente y la falta de respeto continuo a las normas de funcionamiento de instituciones democráticas”.
Por el contrario, ha continuado, el Gobierno “ha intentado responder a la mayoría de las cuestiones planteadas por la oposición, pero enfrente nos hemos encontrado el despropósito”.
Conesa reconoce que con la actitud que la oposición muestra “es muy difícil que una institución pueda funcionar de manera normal”, de ahí que haya lamentado, una vez más, la forma de entender la política que tiene la oposición de la Asamblea melillense. Además, ha asegurado que confía en que tras las próximas elecciones, la oposición, “que estoy convencido de que va a ser la misma”, adquiera nuevos comportamientos.
Una visión bastante diferente del Pleno es la que ha manifestado Coalición por Melilla que, a través de su presidente, Mustafa Aberchán, ha acusado al Gobierno, y especialmente a Imbroda, “de intentar ocultar sus vergüenzas a través de mentiras para engañar al pueblo”.