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Según publica El ´País

Las mafias de droga de la Mar Chica cambian de rumbo y descargan sus alijos en demarcaciones alejadas de las costas andaluzas

Los narcotraficantes que transportan el hachís desde la Bocana hasta las costas españolas lo hacen en lanchas equipadas con cinco motores que alcanzan velocidades de 60 nudos.

Publicada en InfoMelilla el 19 de agosto de 2007

S.R./InfoMelilla.com

La implantación y extensión del Sistema Integral de Vigilancia Exterior -una compleja red de radares, visores de rayos infrarrojos y otros medios técnicos- ha forzado a los traficantes de hachís a hacer sus descargas lejos de las costas andaluzas, según un informe publicado por El País que confirma, como punto de lanzadera, la playa de la Mar Chica.

Para trasladar la mercancía, los narcos utilizan potentes embarcaciones semirrígidas, equipadas hasta con cinco motores fuera borda. Los delincuentes las tienen ocultas en naves de Andalucía o Marruecos. Suelen zarpar, cargadas con tres o cuatro toneladas de droga, de la laguna de la Mar Chica, a pocos kilómetros de Nador y Melilla.

Más que navegar, vuelan, señala el diario madrileño. Los narcotraficantes que transportan el hachís desde la Mar Chica, en Marruecos, hasta las costas españolas lo hacen en lanchas equipadas con cinco motores que alcanzan velocidades de 60 nudos (casi 120 kilómetros por hora).

Con estas potentes planeadoras se trasladan hasta Ibiza, la costa valenciana, el delta del Ebro y aguas catalanas, donde descargan la mercancía, y regresan a toda máquina a sus escondites en Marruecos o Andalucía. Los radares del Sistema Integral de Vigilancia del Estrecho obligan a los 'narcos' a rebasar la costa andaluza.

Son las 'rutas del chocolate', califica El País, ideadas para eludir el blindaje impuesto por el Gobierno en las costas andaluzas -desde Ayamonte al cabo de Gata- mediante los radares y visores de rayos infrarrojos del SIVE (Sistema Integral de Vigilancia Exterior).

Hasta hace pocos meses, estas lanchas zarpaban sin recato de la Mar Chica, una laguna de 115 kilómetros cuadrados, próxima a Nador (Marruecos) y a Melilla, y conectada con el Mediterráneo por un canal de 120 metros de ancho. No sólo trasladaban la mercancía hasta España, sino que con frecuencia llegaban hasta cerca de Marsella (Francia).