Reportaje
Las mejores esencias de los fogones gitanos a disposición de los melillenses en Solera Flamenca
Recetas fáciles pero muy bien condimentadas. Son platos de gente humilde pero cargados de sustancia.
Publicada en InfoMelilla el 13 de febrero de 2007
La Consejería de Cultura sigue apostando por la gastronomía de calidad y lo hace enmarcándola en el programa 'Conozcámonos', una iniciativa de la propia consejera, Simi Chocrón, que cuenta con la colaboración de José Luis Céspedes.
En la sede de Solera Flamenca medio centenar de melillenses disfruta de los sabores de los fogones gitanos gracias a la inmejorable predisposición de los miembros de la Comunidad Gitana. Pero no sólo disfruta sino que aprende para enriquecer sus propias cocinas.
Recetas fáciles pero muy bien condimentadas. Son platos de gente humilde pero cargados de sustancia, propios de un pueblo que históricamente ha tenido que luchar contra muchos rigores en la vida.
La cocina gitana es una cocina sólida, la que se necesita para combatir el frío, el gran enemigo de la gente humilde. Utiliza, poca carne, menos pescados, bastante grasa, y sobre todo muchos vegetales y garbanzos.
El potaje, la olla, los arroces, platos fuertes y sustanciosos. Eso es lo que caracteriza a esta cocina que se hacía a la lumbre; como ya no hay hogar de leña, lo más parecido, en el gas que es donde mejor se guisa esta cocina. Hay que cocinar con fuego fuerte al principio y acabar a fuego lento, como se hacía en las hogueras.
Otra costumbre gitana es que sea lo que sea lo que se va a comer, se sirve bien caliente, directamente del fuego al plato. La cocina gitana combate el frío y da energía, la cocina paya es más ligera.