Local
Sólo el 18 por ciento de las personas con discapacidad en Melilla está trabajando
Este es uno de los datos extraídos del estudio realizado para identificar la situación de las personas con discapacidad en relación con el empleo, la formación y la inserc¡ón laboral en la Ciudad autónoma de Melilla
Publicada en InfoMelilla el 29 de abril de 2007
Sólo el 18 por ciento de las personas con discapacidad en Melilla está trabajando. Este es uno de los principales datos extraídos del estudio elaborado por encargo de la Consejería de Economía, Empleo y Turismo, cuyo objetivo general es el de identificar la situación de las personas con discapacidad en relación con el empleo, la formación y la inserción laboral en la Ciudad autónoma de Melilla.
Para realizar dicho estudio, del que el Grupo de Trabajo de la Comisión de Coordinación de Empleo y Formación ya ha tenido conocimiento, se ha consultado a un total de 300 individuos con discapacidad, una muestras que ha sido estratigicada según sexo y porcentaje de discapacidad, y ponderada según parámetros poblacionales de edad y tipo de discapacidad.
Además de el dato ya citado, el estudio arroja otras conclusiones, como que el grado de discapacidad es la principal variable que marca el potencial de la persona de emplearse, o que para paliar los efectos de las discapacidades más graves es imprescindible mejorar la formación de las personas con discapacidad, tanto reglada como no reglada, ya que el 40 por ciento de las personas con Bachillerato o equivalente está trabajando frente al 2,5% de las personas sin estudios.
Del mismo modo, el estudio deja claro que el colectivo de más difícil inserción laboral es el de las mujeres, mayores de 45 años, con un porcentaje de discapacidad mayor de 65 por ciento, y con discapacidad intelectual, psíquica (asociada a enfermedad mental) o auditiva.
Además, queda claro que para las personas con discapacidad, la labor de la ONCE es esencial, ya que actualmente cuenta con unas 40 personas con discapacidad en su plantilla, y que las empresas contratan, en general, a personas con discapacidad por las bonificaciones en las cuotas a la Seguridad Social, si bien hay empresas que contemplan la inclusión en sus plantillas de personas con discapacidad a nivel de imagen corporativa.
Por último, el estudio asegura que los empleadores, en general, están satisfechos con las contrataciones realizadas a las personas con discapacidad, si bien el procedimiento utilizado es la “inserción paulatina”. En este sentido es interesente hacer partícipes a las empresas de la formación ocupacional, gestionando prácticas laborales y no laborales, desterrando así la posible desconfianza inicial y comprobando la correspondencia entre el puesto de trabajo y el empleado.
Por último, el estudio hace una serie de recomendaciones, como la de fomentar la adscripción de las personas con discapacidad a la formación reglada, dirigir el itinerario laboral de las personas con discapacidad hacia los sectores productivos, replantear la Formación Profesional Ocupacional teniendo en cuenta las demandas empresariales, depurando la selección del alumnado en el sentido de ser concordante la formación elegida con las limitaciones de la discapacidad, y replanteando la remuneración económica en forma de “beca de asistencia”, ya que ésta se ha convertido en el factor principal de adscripción a las acciones formativas.
Asímismo, recomienda mejorar los servicios que se prestan desde el SPEE-INEM a las personas con discapacidad, establecer políticas diferenciadas para cada colectivo de personas con discapacidad, replantear los Planes de Empleo, favorecer de alguna manera en la Contratación con las AA.PP. a las empresas que cuenten en sus plantillas con mayor porcentaje de personas con discapacidad, y difundir los esfuerzos que está realizando la Ciudad Autónoma, y más en concreto la Consejería de Economía, Empleo y Turismo, destinados a las personas con discapacidad.