Opinión

Sustituyamos el sistema

Publicada en InfoMelilla el 25 de julio de 2007

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

El juez Ferrín Calamita, de la Audiencia de Murcia, contra su voluntad, acaba de convertirse en titular de la prensa del sistema opresor.

No es que el juez reciba aplausos, como sucede con otros colegas, por mostrarse contrario a la Justicia y sumiso a las leyes injustas, sino justamente por todo lo contrario.

Y es que vivimos en un sistema que, siguiendo los esquemas socráticos, tiene una manifiesta deriva hacia la tiranía.

No, todavía no padecemos un sistema tiránico, pero los objetivos paulatinamente alcanzados, nos acercan, cada día con mayor claridad, a ese estado que, en la deriva natural señalada por el padre de la Filosofía, debe desembocar la democracia.

Y es que, el relativismo feroz a que nos tiene sometidos; la anulación creciente de toda libertad en que estamos inmersos, nos obliga a reclamar como derecho aquellos extremos que, naturalmente, son perversiones que deben ser combatidas por un cuerpo sano.

El juez Ferrín Calamita ha cometido el grave error de decir la verdad en un mundo donde sólo la mentira tiene libertad; el señor Ferrín Calamita, obedeciendo lo que su formación humanista le indica, ha cometido el grave pecado democrático de reconocer en la Jurisprudencia hechos naturales, propios de éste y de todos los tiempos; de éste y de todos los lugares; ha cometido el grave pecado democrático de reconocer que la unión de dos personas del mismo sexo no es natural (ni en el hombre, ni en los animales ni en las plantas), y con la autoridad que le da su cargo, ha considerado impropio que dos invertidas puedan educar a un niño, y ha señalado los evidentes riesgos corridos por el niño caso de llevarse a cabo tal acción antinatural.

Y el sistema opresor; el mismo que impone el asesinato de neonatos; el mismo que exige reconocimiento humano a los monos, exige que la sentencia justa sea sustituida por una injusta… ¿No será mejor que sustituyamos el sistema?.

Cesáreo Jarabo