Local
Se pide al Gobiierno marroquí que reaccione
Una plataforma ecologista marroquí denuncia "graves atentados al patrimonio natural" en el Norte de Marruecos
En el centro de esta política 'destructora' colocan a la empresa FADESA que califican su operación en la playa de Saidía de 'desastrosa' en una zona sensible y con población pobre y desamparada.
Publicada en InfoMelilla el 9 de mayo de 2007
Se acaba de crear una plataforma de asociaciones ecologistas en el Norte de Marruecos para denunciar los graves atentados al patrimonio natural y paisajístico de la zona en nombre del desarrollo turístico.
Denuncian la presión que ejercen los lobies financieros para apropiarse de terrenos públicos y sensibles. En el centro de esta política 'destructora' colocan a la empresa FADESA que califican su operación en la playa de Saidía de 'desastrosa' en una zona sensible y con población pobre y desamparada.
Asimismo exigen a su Gobierno la paralización inmediata de la construcción de 3 campos de golf en la zona, que pondrá en peligro el abastecimiento de agua y el caudal del Río Muluya, junto con la paralización de todo este tipo de proyectos.
Exigen a su Departamento de Medio Ambiente que cumpla con su cometido y que no sirva de coartada a este tipo de empresas, haciendo una labor superficial de protección del medio ambiente.
También exigen al Gobierno y a su primer ministro que se pongan manos a la obra en la labor de protección del Medio Ambiente y que dejen de beneficiar a sectores elitistas, y piensen en un desarrollo sostenible que no ponga en peligro las generaciones futuras de las poblaciones locales afectadas.
Recordemos que son varias las empresas españolas, una vez esquilmado el litoral español, que están poniendo sus ojos en la zona del litoral norte de Marruecos y repetiendo los mismos fallos, creando un modelo insostenible de desarrollo que crea más problemas que los corrige.
Esta vez puede ser más grave pues se trata de una colonización económica y los beneficios, en su mayoría, viajarán hacia las multinacionales extranjeras, beneficiando apenas a las comunidades locales.
Existen modelos alternativo turísticos que no ponen en riesgo el medio ambiente, el abastecimiento de agua y el terreno