Reportaje

Una terna de toreros valientes honra a la Plaza de Toros de Melilla en su LX Aniversario

Esplá, Encabo y Canales Rivera, al ruedo

Publicada en InfoMelilla el 3 de septiembre de 2007

S.R./InfoMelilla.com

Ya hay cartel, fecha y hora para los grandes acontecimientos taurinos del año. Jueves y viernes de Feria tendremos la oportunidad de disfrutar de una novillada, el 6 de septiembre, con el debú vestido de luces de Antonio Criado 'El Goy' junto a dos jóvenes novilleros peninsulares.

Cartel anunciador de los festejos
Cartel anunciador de los festejos

Al día siguiente, 7 de septiembre corrida de toros con Esplá, Encabo y Canales Rivera en liza. InfoMelilla se acerca al perfil de los toreros que protagonizarán el festejo del LX Aniversario de la Plaza de Toros de Melilla.

Luis Francisco Esplá(1958- ), matador de toros español de amplio repertorio que sigue aumentándolo día a día, mediante el estudio de antiguos tratados de tauromaquia.

Nació en Alicante, de padre novillero que poseía una ganadería de toros bravos y una escuela de tauromaquia. El 21 de junio de 1974 se puso por primera vez el traje de luces en Benidorm, y el 22 de diciembre de ese mismo año toreó su primera corrida con picadores en Santa Cruz de Tenerife. Sin haber cumplido los dieciocho años, tomó la alternativa en la plaza de toros de Zaragoza, el 23 de mayo de 1976, de manos de Paco Camino, en presencia de Pedro Moya, Niño de la Capea, y con toros de Manuel Benítez Pérez, y en ella cortó dos orejas a su segundo toro.

El 19 de mayo de 1977, confirmó la alternativa en la Monumental de Madrid, con Curro Romero como padrino y Paco Alcalde de testigo; su toro de la confirmación era de Martín Berrocal. A partir de ahí ha tenido una carrera ascendente —con los altibajos habituales en esta profesión, bien por cogidas graves, que mantienen al torero alejado de los ruedos, bien por no encontrar acomodo con el ganado— por su plenitud de forma, su buen hacer en el tercio de banderillas y, sobre todo, por su pundonor y respeto a la fiesta y a los aficionados que, con el fin de dar en cada actuación lo mejor de sí mismo, sin alivios ni repeticiones, por voluntad propia ha decidido no torear más de treinta corridas cada año.

Muchas han sido sus tardes gloriosas, tanto en España como en América, pero la que unánimemente se considera como la más apoteósica fue la del 1 de junio de 1982, en Madrid, con toros de Victorino Martín, y en la que actúo con Francisco Ruiz Miguel y José Luis Palomar, cortó dos orejas a su segundo enemigo y mereció el trofeo “Andanada” al mejor par de banderillas de toda la feria. Sigue en activo, y como se lee en el tomo 12 de El Cossío: “Algunos, por esa presunta cicatería en los contratos, frente a la inflación de los que encabezan el escalafón, no le consideran figura. A este maestro, el tiempo, como el toro, le pondrán en su sitio. El de privilegio que se ha ganado honradamente como torero”.

Luis Miguel Encabo nace en Madrid el 21 de junio de 1975. Ingresa a los 14 años en la Escuela de Tauromaquia de Madrid. El 25 de julio de 1991 viste su primer traje de luces en Mont de Marsan, Francia. Su primera corrida con caballos la estoquea en Lorca el 1 de mayo de 1994, con novillos del 'Niño de la Capea'.

El 24 de ese mismo mes se presenta en Madrid, siendo las reses de Buenavista y alternando con Juan Carlos García y Javier Conde. Ese día abre la Puerta Grande de Madrid al cortar una oreja en cada toro.

Toma la alternativa en Madrid de manos de Joselito y 'El Tato' con toros de D. Victoriano del Río el 20 de mayo de 1996.

José Antonio Canales Rivera.Su apellido es el de la saga de matadores de más prestigio y fama del país, sin embargo a Canales Rivera no le ha resultado fácil hacerse un hueco en el escalafón. Sobrino y nieto de toreros, el matador se ha abierto un camino en la profesión a base de tesón y afán de superación personal.

Actualmente atraviesa su mejor momento personal con el nacimiento de su primer hijo el pasado 30 de mayo. Pancho, como han decidido llamarlo familiarmente, es el fruto de su matrimonio con Mari Carmen Fernández, su novia de toda la vida, una mujer con la que hasta el momento de la boda el 29 de octubre de 2004, había mantenido una relación de siete años. Este bebé colma las expectativas de formar una familia del diestro y de su esposa. Su padre, que estuvo presente durante el parto, dijo "que iba a ser duro separarse de su bebé por motivos profesionales".

José Antonio Canales Rivera nació en la localidad gaditana de Barbate un 28 de marzo de 1974. Tuvo que esperar dieciocho años para vestirse de luces y ver así cumplido el sueño que le había acompañado durante toda su vida. Vejer de la Frontera fue testigo de aquel momento tan significativo para el torero. Un año después y coincidiendo con la fecha de su decimonoveno cumpleaños, abandonaría las cálidas tierras de su Andalucía natal para viajar al norte donde hizo su debut acompañado de picadores en Azpeitia (Guipuzcoa).

Transcurridos dos años más, en la temporada de 1995, José Antonio tenía ya a sus espaldas 32 novilladas y había cortado 61 orejas. Progresivamente se introduce en el cartel de plazas más importantes y de este modo llegó en 1996 a la Real Maestranza de Sevilla en la tarde del 13 de abril, mismo coso en el que fue ovacionado en el mes de mayo.

Después de trabajar duro para convertirse en matador tomó la alternativa en Valencia el 20 de julio de 1996 con Emilio Muñoz como padrino y Víctor Puerto como testigo. Para probar la valentía y el valor del que hacen gala los toreros tuvo que enfrentarse a "Campanillo", un astado negro zahino que formada parte del ganado de Puerto de San Lorenzo.

Su confirmación no llegaría sin embargo hasta el año siguiente en la Plaza de Toros de Las Ventas donde tuvo como padrino a Finito de Córdoba y le acompañó en calidad de testigo El Tato. A su fama como torero se suma el interés que despierta su vida entre la prensa rosa desde su participación en el reality show 'La selva de los famosos'. Supo trasladar su gallardía torera al "infierno verde", cualidad con la que consiguió ganar el concurso y la simpatía de los telespectadores que supieron reconocer en él a un hombre sencillo y a un trabajador incansable que no teme al sacrificio.