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Semana Náutica 2007
Zarpa el 'Super Goleta' en la primera travesía participativa de la Semana Náutica con viento de camaradería y buen humor
No es lo mismo, para qué nos vamos a engañar. La 'Amorina' tiene el encanto de un barco marinero, artesanal y no por ello menos confortable. El 'Super Goleta' es un barquete de bahía, de esos que dan paseos por aguas mansas.
Publicada en InfoMelilla el 11 de agosto de 2007
Sí, el colega Paco Rubio y un servidor teníamos ganas de mar. Está la Semana Náutica en todo su esplendor; Puerto Noray, espléndido y un ambiente de muchos bemoles, así que nos fuimos al Cargadero y allí encontramos a la 'Super Goleta', la embarcación tipo 'golondrina' que la Semana Náutica' pone a disposición de los melillenses para seguir las regatas.
No es lo mismo, para qué nos vamos a engañar. La 'Amorina' tiene el encanto de un barco marinero, artesanal y no por ello menos confortable. El 'Super Goleta' es un barquete de bahía, de esos que dan paseos por aguas mansas, con sus pasajeros sentados en banquillos del tres al cuatro pero, bueno, hay barco, por lo menos.
O sea, que el señor Rubio y menda nos subimos a la chalupa y coincidimos con una buena panda de amigos y, sin embargo, compañeros. Compartimos minutos y bandazos con Pilar Ortega, Noelia Ramos, Sara Mohamed -está guapa la tía-, Paco Guerrero, Laureano Valladolid, Marite Montiel y otros buenos comunicadores.
Había autoridades. A veces son adecuadas aunque nunca imprescindibles. Zarpó con nosotros el morenísimo -Manga del Mar Menor- Antonio Gutiérrez Molina, grato, amigo y simpático.
Estaba el juez Juan Rafael Benítez Yébenes, dechado de humanidad; el consejero de Medio Ambiente, Ramón Gavilán, que le dio la paliza a su mujer con la Planta Desalinizadora. Gajes del oficio, hija.
Ramón Antón, el hombre más seguro de Melilla, decidió embarcarse con semejante y atribulante compañía. Siempre amable, como Pepe Imbroda, que no tiene cargo pero manda más que Napoleón en su época, cuando la Antonieta. A Pepe no se puede poner un pero, todo él es amabilidad, estilo y melillismo. Menudo caballero.
Ni a proa ni a popa sino todo lo contrario, estaban Miguel Platón y su guapa pareja, insigne periodista melillense, amigo del diputado nacional Gutiérrez Molina, que , de vez en cuando, se deja caer por estos lares. Miguel es orgullo y patrimonio de estos lares. Qué pedazo de profesional.
Avi y los suyos -Punto de Información Asistida, voluntarios- hacen un trabajo admirable y jamás pagado. Están a la quinta pregunta; la gente no respira sin que ellos se enteren, son tan solícitos como elegantes, tan entusiastas como entregados a una causa que -con náuticas o sin ellas-se llama Melilla. Estamos en muy buenas manos.
Y recorrimos -de la mano del capitán Javier, con el comandante general Díaz de Villegas, a bordo- el litoral de Melilla. Hemos pasado por Aguadú, la trágica Boca del León -minutos antes-, el Quemadero, casi, casi, la Plancha (eso es territorio o demarcación marroquí), los bloques del espaldón. Bonito, sí.
Claro que, entre bandazo y bandazo, nos hemos pegado un recital de 'cruzcampos', jamón ibérico y queso sudao absolutamente espléndidos. Que no decaiga, que sigamos 'sacrificándonos' para que la oponión pública melillense esté debidamente informada. Rumbo a puerto, Javi.