Opinión

Todo por los hijos

Publicada en InfoMelilla el 21 de mayo de 2008

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

Estupenda carta de Juan Ignacio Munilla sobre la realidad preocupante en España de la intromisión del Estado en la educación de los hijos, que no apoyo como sería su deber. ¿Y qué educación? Yo felicito a los padres que tienen el coraje de objetar, porque los hijos son lo primero y no actuar a tiempo puede tener efectos irremediables. Como madre de familia, agradezco a nuestros Obispos que se preocupen por la triste situación en que nos hallamos en España y cumplan así con su deber. Escribe Monseñor Munilla (www.enticonfio.org):

"Los obispos de Castilla y León hemos hecho pública, la semana pasada, una Nota sobre la asignatura Educación para la Ciudadanía, con motivo de que el próximo curso comenzará a impartirse entre nosotros: La EpC es una imposición ilegítima, por parte del Estado, de una determinada formación de la conciencia de los alumnos, sin el consentimiento de sus padres.

A pesar de que algunos pretendan transmitir la imagen de que la Iglesia en España no asume la legitimidad del Estado aconfesional, la verdad es que las circunstancias actuales nos han llevado a convertirnos en portavoces y defensores de muchos derechos constitucionales de los ciudadanos, que son negados por la vía de los hechos consumados, por la estrategia de una ideología laicista totalitaria. Por mucho que moleste, nos sentimos en el deber moral de seguir recordando el artículo 27.3 de la Constitución Española: "Los poderes políticos garantizan el derecho de los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus convicciones morales".

Afortunadamente, cada vez son más los que entienden que la Iglesia no está defendiendo ningún interés particular, y ya existen muchas iniciativas ciudadanas de resistencia activa ante esta intromisión injusta. Las mismas sentencias del Tribunal Superior de Andalucía contrarias a la asignatura –y se han dado más pronunciamientos judiciales en la misma dirección- son la mejor prueba de que la Iglesia no estaba hablando de "fantasmas".

Keka Lorenzo de Astorga