Local · Política
Marín destaca el positivo cambio de acitud del Gobierno central con Melilla y cree que se debe a una pérdida de confianza en el PSOE local
El vicepresidente primero recuerda que primero Chaves y ahora González-Sinde han mostrado su disposición a colaborar con la ciudad en todo lo necesario
Publicada en InfoMelilla el 7 de julio de 2009
Tras la visita que en la jornada de ayer lunes efectuó a Melilla la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, para presidir la Conferencia Sectorial que acogió la Ciudad Autónoma, el vicepresidente primero del Gobierno local, Miguel Marín, ha destacado el importante cambio de actitud que, a su parecer, se está produciendo entre los miembros del Ejecutivo central para con Melilla.
A la disposición de colaborar con la Ciudad Autónoma que manifestó hace unas semanas el vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves, se une ahora la actitud totalmente volcada con Melilla que ayer mostró la ministra de Cultura, algo que Melilla sorprende tras “cinco años de abandono total”.
Marín, que considera positivo este cambio que se está vislumbrando en el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, está convencido de que esta nueva actitud está estrechamente ligada a una pérdida de confianza en el PSOE de Melilla por parte del Estado. Y es que si hasta hace unos meses tan sólo se producían paralizaciones de proyectos para la ciudad y negativas por parte del Gobierno central auspiciadas por los socialistas locales, ahora todo indica que el Estado ha abierto las vías del diálogo y la cooperación con la ciudad, lo que indica una pérdida de influencia del PSOE en las decisiones de la administración general.
Miguel Marín ha destacado además que frente a la postura más colaboradora del Ejecutivo central, los partidos de la oposición y la Delegación del Gobierno en Melilla mantienen una actitud “negativa, intransigente y destructiva” que han llevado a Gregorio Escobar a convertirse en “un mal delegado del Gobierno”.
En este sentido, el vicepresidente de Melilla ha recordado a Escobar que, aunque le pese, Manuel Chaves ya se ha erigido como interlocutor directo entre el Estado y la Ciudad Autónoma, una misión que él mismo ha querido atribuirse, ha dicho, y que probablemente también esté relacionada con la pérdida de confianza del Gobierno central en el PSOE de la ciudad.