Opinión
Aznar, no nos salve más
Publicada en InfoMelilla el 19 de agosto de 2010
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.
Remitidos
Sr. Aznar, ha tenido la ocurrencia de venir a Melilla, ciudad sensible en los intereses hispano-marroquíes, en un momento especialmente sensible. Según sus palabras el motivo de su visita era apoyar a los melillenses y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Su apoyo a la Policía y a la Guardia Civil podía haberlo demostrado en su época de Presidente del Gobierno de España, cuando dejó estos cuerpos en cuadro. ¿Recuerda las declaraciones de su Gobierno sobre la seguridad de los españoles, alentando a pagarnos nuestra seguridad?. Así lo hicimos muchos, y años mas tarde nos enteramos de que gran beneficiaria de esta operación era y es la familia del entonces Ministro del Interior Jaime Mayor Oreja, con intereses en empresas de seguridad privada. Poner a la Policía y a la Guardia Civil al día ha costado al Estado español la convocatoria de miles de plazas en los últimos años.
Usted se ha pasado su vida pública “salvando” gente, y protegiendo intereses más o menos inconfesables. No olvidamos que en el verano de 1996 usted nos “salvó” a los melillenses de 103 inmigrantes, que protestaban en las puertas de la Delegación del Gobierno en Melilla por sus condiciones de vida en la ciudad. Su solución fue deportarlos drogados en aviones militares a países centroafricanos, donde fueron entregados a las autoridades nacionales a cambio de dinero. Uno de estos inmigrantes murió de un disparo en Guinea Bissau, y dos funcionarios de policía que les acompañaban estuvieron al borde de la muerte, pues no se les facilitó a preceptiva medicación para protegerles de las enfermedades de estos países. Usted dijo: “solo sé que había un problema y que se ha solucionado”, poniendo de manifiesto desde el principio una personalidad amoral. Meses después casi todos los deportados estaban de vuelta por sus propios medios en España.
En enero de 2001 usted “salvó” a los españoles de El Ejido de los magrebíes de este pueblo, de aquellos que habían contribuido con su trabajo a convertir esta zona de España en una de las más prósperas de Europa. Durante tres días, y con la estudiada inactividad de su Ministerio del Interior, pudieron ser insultados y apaleados los magrebíes, quemadas mezquitas, … por sus seguidores.
Sus delirios salvíficos crecieron, y pocos años mas tarde se le ocurrió a usted que España y su Ejército debían unirse a la cruzada contra Irak para “salvar” a la Humanidad de unas “armas de destrucción masiva”, que nos destruirían a los occidentales. ¿Recuerda usted esta frase?: “créanme las armas de destrucción masiva existen”. Pues no, las únicas armas de destrucción masiva las tenían sus jefes y aliados, pero ese “error” contribuyó a la muerte de cientos de miles de personas, y un sin fin de tragedias culturales, sociales, humanitarias, … .
Ahora pretende usted que viene a Melilla a apoyarnos a los melillenses. Discúlpeme pero usted solo apoya a los que forman parte de su red, la del viejo sistema caciquil español. Y es mala tarjeta de presentación para nosotros los melillenses que usted venga aquí a “salvarnos”. Sus pensamientos mesiánicos resultarían ridículos, patéticos y pueriles si no hubieran causado ya tanto daño en diversas regiones del mundo. La Humanidad no necesita precisamente salvadores como usted, necesita, eso sí, dirigentes políticos de una decencia y moralidad probadas, pero de esas cualidades usted carece de forma manifiesta. Por eso le pido por mí y por muchos ciudadanos libres de La Tierra, aunque con pocas esperanzas de que lo cumpla, que no nos “salve” más, intentaremos salvarnos por nuestros propios medios y convicciones.
José Alonso Sánchez
Vicepresidente Asociación Pro Derechos Humanos de Melilla