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Pregón de Pentecostés.

Con Lozano y la Hermandad del Rocío hay que creer en la magia de las Marismas

El día 17 de mayo parte un primer grupo de rocieros melillenses hasta Carrión de los Céspedes para hacer el camino hasta el río Quema, puente del Ajolí.

Publicada en MeliYa el 9 de mayo de 2010

Salvador Rámírez

Cuesta trabajo creer porque la fe no es un concepto absoluto rendido al raciocinio pero cuando un poeta glosa la importancia de la Madre de Dios; cuando un poeta descubre los entrañables vínculos entre Melilla y las marismas almonteñas; cuando Manuel Lozano enaltece la grandeza de una Madre que vive en el campo y que preside la vida no sólo de los onubenses sino de todo el mundo, amigo, hay que creer.

Con Lozano y la Hermandad del Rocío hay que creer en la magia de las Marismas

La Hermandad del Rocío de Melilla -dirigida por Antonia Cerrato- es una institución que brilla con luz propia en el panorama rociero andaluz; por éso se le quiere en Sevilla, en Sanlúcar de Barrameda, en Carrión de los Céspedes, en Almonte y en Melilla. El pregón de Manuel Lozano -36 minutos de duración, presentado por Manuel Lobato y de maravillosa poesía- demuestra la importancia de la hermandad melillense porque Lozano hace de la figura de pregonero vocación y hasta profesión.

Con Lozano y la Hermandad del Rocío hay que creer en la magia de las Marismas

Tryp Melilla Puerto, sala a reventar -a pesar del Sevilla Barcelona y del Madrid Atlético- y autoridades políticas y eclesiásticas mano a mano para escuchar a Lozano quien, antes de recitar su pregón, recibió la medalla de la Hermandad del Rocío de manos de una elegantísima Antonia Cerrato.

Con Lozano y la Hermandad del Rocío hay que creer en la magia de las Marismas

En cuestión de devoción mariana -en este caso rociera- se puede ser más o menos serio. Ya se sabe que hay personas que cuestionan la fe en la Señora de las Marismas porque piensan que tras la Romería se sumerge un deseo de cachondeo, fiesta e incluso libertinaje. Escuchando a Lozano y comprobando cómo la Hermandad del Rocío melillense dicta liturgia mariana, esos nebulosos conceptos que cuestionan la vivencia rociera desaparecen, a tenor de lo visto y vivido en las dependencias de la instalación hotelera.

La Salve sonó a gloria, el pregón ha sido tan lírico como impecable, la afluencia de melillenses -como siempre ocurre con la Hermandad-, inmensa y el calor cristiano, amable, cercano, compartido...lo dicho, hay que creer, hay que tener Fe con mayúsculas.

El día 17 de mayo parte un primer grupo de rocieros melillenses hasta Carrión de los Céspedes para hacer el camino hasta el río Quema, puente del Ajolí. El 20 del mismo mes marcha otro grupo en barco que se sube en un autobús en Málaga para reunirse con sus hermanos en tierras almonteñas y vivir esa mágica madrugada del 23 al 24, cuando a eso de las tres de la mañana María Santísima del Rocío salga de la Ermita para honrar a la Aldea y a todo el mundo.