28 de octubre de 1893: el día que cayó el general Margallo a las puertas de Melilla

El comandante general de Melilla, Juan García-Margallo, murió de un disparo durante una salida frente al fuerte de Cabrerizas Altas. Su muerte dio nombre a la guerra que empezó por unas obras junto a la tumba de un santón.

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Grabado antiguo en tonos azulados que muestra un fuerte alargado de muros bajos, con una torre central almenada y edificios con arcos a los lados, sobre un terreno pelado.
Foto: Enrique Simonet (dibujo) y Bernardo Rico (grabado), La Ilustración Española y Americana, 15/12/1893 / Wikimedia Commons (Dominio público)
El 28 de octubre de 1893 el general Juan García-Margallo salió de Melilla al frente de unos 2.000 soldados para despejar las trincheras rifeñas que rodeaban el fuerte de Cabrerizas Altas. No volvió. Murió de un disparo poco después de ordenar la retirada, y su nombre quedó unido a aquel conflicto: la Guerra de Margallo. La Real Academia de la Historia, en su Diccionario Biográfico, lo describe como general de brigada de Infantería, nacido en Montánchez (Cáceres) el 12 de julio de 1839 y muerto en Melilla el 28 de octubre de 1893 en los combates del fuerte de Cabrerizas Altas. Había ganado su primera Cruz de San Fernando en la Guerra de África de 1860. Según la misma biografía, fue nombrado gobernador militar de Melilla el 31 de agosto de 1891 y comandante general en agosto de 1893. Un artículo del historiador Gustau Nerín en El Nacional sitúa ese segundo nombramiento en septiembre de 1891.

Unas obras junto a una tumba

El origen del choque fue una fortificación. Para cerrar el perímetro defensivo de la plaza, las autoridades españolas empezaron a levantar un fuerte en Sidi Guariach, cerca de la tumba de un santo venerado por las cabilas vecinas. Los habitantes de la zona lo consideraron un sacrilegio, según coinciden El Nacional y las enciclopedias consultadas. A comienzos de octubre llegó el primer ataque. Varias fuentes hablan de unos 6.000 rifeños frente a una guarnición de unos 400 soldados. En los días siguientes, un disparo de la artillería española destruyó una mezquita cercana, lo que, según Wikipedia, dio al levantamiento un carácter de guerra santa. La Ilustración Española y Americana publicó semanas después un grabado de Enrique Simonet con los destrozos de la mezquita de Sidi Guariach.

La salida del 28 de octubre

El 27 de octubre los rifeños ocuparon las alturas de Sidi Guariach. Al día siguiente, Margallo salió con unos 2.000 hombres contra unos 3.000 combatientes atrincherados, a los que se sumaron después refuerzos que Wikipedia cifra en unos 6.000. Interpretó mal un movimiento del enemigo, ordenó una carga y fue rechazado. Minutos después de dar la orden de retirada recibió un disparo en la cabeza. Sus tropas volvieron a la plaza en desbandada, según el relato de El Nacional. El parte oficial español admitió 70 muertos, entre ellos el general, y 122 heridos. Otras fuentes creen que las bajas reales fueron mayores. El 29 de octubre, el general Ortega salió con unos 3.000 soldados y expulsó a los rifeños de las trincheras de Cabrerizas, aunque el cerco no se rompió. De aquella jornada salieron dos Cruces Laureadas de San Fernando: la del capitán Juan Picasso y la del teniente Miguel Primo de Rivera, que años después sería dictador. Las crónicas atribuyen a Picasso una cabalgada para romper el cerco y pedir auxilio al fuerte de Rostrogordo.

El final de la guerra

El Gobierno envió refuerzos. El general Arsenio Martínez Campos llegó a Melilla el 27 de noviembre con más de 7.000 soldados y, en abril de 1894, negoció la paz directamente con el sultán de Marruecos. El acuerdo amplió el territorio bajo control español alrededor de la ciudad. El fuerte de Cabrerizas Altas, ante cuyos muros se libraron los combates del 27 y 28 de octubre, aparece en otro grabado de Simonet publicado por La Ilustración Española y Americana el 15 de diciembre de 1893. El dibujante viajó a Melilla como corresponsal artístico de la revista y lo dibujó, según el propio pie, del natural.