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Exhumado en Melilla el cadáver del asesino italiano Andrea Ghira
Los huesos se analizarán en España e Italia para confirma que realmente se trata de Ghira
Publicada en MeliYa el 14 de noviembre de 2005
El cadáver de Andrea Ghira, que se encontraba enterrado en el cementerio de la Purísima Concepción de Melilla desde hace once años bajo el nombre de Massimo Testa, ha sido exhumado hoy lunes para confirmar definitvamente que se trata de uno de los asesinos del Circeo, uno de los asesinos más buscados de Italia.
La exhumación del cadáver, que se ha llevado a cabo a lo largo de toda la mañana por parte de operarios de la Ciudad Autónoma ante la supervisión de un equipo judicial y policial llegado de Italia, se llevó a cabo después de que las autoridades españolas dieran el visto bueni a la Europol.
Una vez extraído el cadáver de Ghira de su tumba, se produjo la extracción de dos huesos del fallecido que serán analizados en España y en Italia, donde se llevará a cabo una comparación con el ADN de la madre de Ghira para comprobar si corresponde al buscado asesino.
Andrea Ghira está acusado, junto con otras dos personas, de perpetrar en el año 1975, en la localidad romana de Circeo, la violación de dos jóvenes y el asesinato de una de ellas, mientras la segunda se salvó al hacerse pasar por muerta. Huyó de Italia y se alistó en 1976 en La Legión con el nombre falso de Massimo Testa, pasando por los tercios de Fuerteventura, Ceuta, Ronda y Melilla, donde logró ascender a cabo primero, hasta que fue apartado del cuerpo por consumo de droga y poco después, concretamente el 9 de septiembre de 1994, fue encontrado muerto en su domicilio en Melilla. Hechos
Los hechos ocurrieron el 30 de septiembre de 1975, cuando Andrea Ghira, junto a Gianni Guido y Angelo Izzo, condujeron por la fuerza a dos chicas hasta el domicilio del primero, ubicado en la provincia de Latina. Fue allí donde las violaron y las golpearon hasta causar la muerte de una de ellas, Rosario López de 19 años, mientras que la otra chicas, Donatella Colsanti consiguó sobrevivir fingiendo estar muerta.
Tras lo ocurrido, Ghira logró huir de Italia y se dirigió a Melilla, ciudad en la que se alistó en la Legión española con un nombre falso, Massimo Testa. Una vez allí, consiguió ascender a cabo primero, aunque en septiembre de 1993 fue expulsado por consumo de drogas. Poco tiempo después, en septiembre de 1994 murió en Melilla por sobredosis, y fue enterrado en la ciudad española en una tumba en la que figura su identidad falsa.
Ghira, sobre el que pesaba una condena de cadena perpetua por rebeldía y una orden de busca y captura internacional, falleció en una pensión de Melilla y debido a las circunstancias en la que se produjo el fallecimiento, la Policía tomó sus huellas dactilares, una prueba que ha sido decisiva para su localización.
Las huellas, además fiueron enviadas por Interpol Roma a la Policía Internacional en Madrid, donde se determinó que el cadáver enterrado en Melilla corresponde al conocido como “Asesino de Circeo”.