Local · Semana Santa

El Nazareno traslada sus Santas Imágenes desde Melilla la Vieja a los bajotendidos de la Plaza de Toros

Adusta y sentida procesión de la cofradía y hermandad decana

Publicada en MeliYa el 10 de abril de 2006

Salvador Ramírez

De los almacenes de Isla de Talleres, los tronos de la Cofradía del Nazareno pasaron a la seguridad garantizada de los bajotendidos de la Plaza de Toros, pero el traslado de sus imágenes desde su templo de culto, la Purísima Concepción, hasta el punto de partida procesional es tradición que calienta los motores de la cofradía y hermandad más antigua de Melilla.

Así, domingo tarde, también desafiando a ese cielo de hollín e inseguridad que amenazó horas antes a sus hermanos del Flagelado, la familia del Nazareno, aligerando el paso, hizo descender a las cinco Santas Imágenes desde Melilla la Vieja hasta la plaza de Velázquez.

Ha sido una procesión, sí procesión, sencilla, adusta y sentida, dirigida por el hermano mayor del Nazareno, Marcelo Nogales, generaciones de seglares al servicio del cristianismo melillense.

Jesús apresado y vilipendiado pendiente de ir sentencia, el Nazareno con su castigo y patíbulo a hombros, Cristo muerto en la urna, María de los Dolores, la Soledad de María y el Cristo del Socorro descendieron solemnes las abruptas rampas del Pueblo para ofrecerse a los melillenses a lo largo de la semana de Pasión.

No hizo falta el golpe de tambor para expedientar un cortejo de servicio presidido por el respeto, sentimiento motivado por la trascendencia del tránsito y sus consecuencias: la comparecencia en días posteriores en el recorrido oficial para conmemorar las últimas horas de Jesús de Nazaret y el dolor de su Madre.

Despliegue de Policía Local para dejar expedita la vía pública y seriedad en portadores y fieles acompañantes de las históricas tallas, patrimonio imaginero envidiable, de los Sagrados Titulares. Cayó alguna improvisada y desconcertada gota de lluvia pero no fue a más.