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Festejos y 'Los Medios' triunfan con una capea popular que mete a casi 2.000 melillenses en la Mezquita del Toreo
Meritorio trabajo de Antonio Criado El Goy y Adolfo Ramos Fernández
Publicada en MeliYa el 10 de septiembre de 2006
Calma chica, sol, calor y una humedad como para echar a correr han sido las constantes climáticas que presidieron el segundo y último festejo, menor pero festejo, de la feria taurina melillense 2006. La capea popular precedida de las clases prácticas taurinas para los becerristas melillenses ha sorprendido, de momento, por el aforo.
Sí, porque a estos encuentros de la Fiesta se dan cita pocos aficionados. Si hablamos que la mañana dominical melillense fue apoyada por cuarto largo de aforo de la Mezquita del Toreo, estamos diciendo que casi 2.000 personas fueron a la capea, a la fiesta de Antonio Criado El Goy y Adolfo Ramos Fernández: éxito antes de que saliera la primera vaquilla.
Aclarando que es gerundio. La capea ha sido costeada por la Viceconsejería de Festejos, que dirige Carmina San Martín, con la colaboración de la empresa Inter Tauro, infatigable batallón taurino a cuyo mando figura Manolo Martín. O sea, dos festejos y dos éxitos de participación. ¿Quién dijo que en Melilla la Fiesta Nacional estaba de capa caída?.
Entusiastas dos agrupaciones musicales cuya participación merecen destacado: el Coro de la Hermandad del Rocío, admirables, siempre presentes en todos los acontecimientos feriales. Agustín, hijo, sois uno de los triunfadores de la Feria 2006.
¿Quién es el segundo?, es la segunda. La Juvenil Band de Melilla dio todo una clase de apoyo a la Fiesta, a la diversión, con desparpajo, con desinterés y, finalmente, se convirtió en el imprescindible aderezo de una convocatoria taurina: el pasodoble en vivo, la alegría en directo. Pedro Pomares, dile a tu director que os estáis saliendo de arte y de melillismo.
La ficha técnica es fácil: Tanto Antonio Criado como Adolfo Ramos tienen la mala suerte de vivir en Melilla. ¡Cuidado, hablamos de lo taurino!. Si estos chavales residieran en Salteras, el Puerto de Santa María o Camas, ya serían toreros de postín.
Que no se nos olvide la magnífica dirección de lidia de Manuel Jesús Pérez, uno novillero con picadores, que fue, dedicado en la actualidad a prestar sus servicios como subalterno de lujo a quien haya menester.
Se enfrentaron a dos vaquillas más toreadas que el capote de Curro Romero y las manoletinas de Enrique Ponce, pero repetidoras, dadas a la batalla. Sólo un problema: por más engaños que se les ofrecieren, ellas iban a lo suyo, el bulto, las piernas.
Aún así, los becerristas melillenses estuvieron en la pelea y ofrecieron estampas de arte. Ambos demostraron sus aptitudes con capote y muleta y se animaron con pases al alimón que llegaron al nutrido tendido. Los dos, serios y compuestos, pisaron el albero mezquitero de corto, como mandan los cánones y jamás descompusieron la figura.
El festejo incluía capea popular y así se cumplió. Quien quiso lancear, lanceó y hasta se celebró el concurso de recortes con dos erales cuya arboladura cornúpeta daba hasta susto. Mañana bonita, taurina, soleada, con mucha melillense de faralaes, buen humor, música española 100 por 100.
Excelente remate a la Feria matinal 2006. Éxito sin discusión alguna para la Agrupación Taurina Melillense 'Los Medios' y, seamos justos, para la Viceconsejería de Festejos que, en lo taurino, como en lo musical, se ha ganado a Melilla.