Opinión

La semana sin Jueves

Publicada en InfoMelilla el 27 de julio de 2007

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Eder Barandiaran, no del portal.

Eder Barandiaran

Hace ahora un par de años se montó una buena a cuenta de unas caricaturas sobre Mahoma, sin duda lo recordaran. Un diario danés sacaba un total de doce viñetas en las que se podía ver a esta deidad en diversas situaciones, una de ellas, si mal no recuerdo, presentaba a Mahoma con un turbante en forma de bomba, con mecha incluida.

La sociedad europea, la española incluida, entendió que, a pesar de que esta figura representa lo más sagrado para millones de personas en el mundo, los dibujos, de mejor o peor gusto, se circunscribían a una sátira, una licencia dentro de una viñeta gráfica humorística, que de ninguna otra manera, en un sentido serio o informativo, podría haberse dado.

Bueno, pues parece que en este país, una vez más, tenemos dos varas de medir. Cuando los ofendidos son otros le restamos importancia, mientras que si son propios… Como ya habrán leído o visto en diferentes medios de comunicación, hace unos días el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo ordenaba, a petición de la Fiscalía General del Estado, retirar de los quioscos y prohibir la difusión del último número de la revista satírica El Jueves por un supuesto delito de injurias a La Corona.

La portada de la revista de humor mordaz sacaba a los Príncipes de Asturias practicando sexo y hacía referencia a las ayudas a la natalidad anunciadas por el Gobierno de Zapatero. Un titular decía “2.500 euros por niño”, mientras que él le pregunta a ella: “¿Te das cuenta si te quedas preñada?.... Esto va a ser lo más parecido a trabajar que he hecho en mi vida”.

El Jueves es un semanario con tres décadas de publicaciones a sus espaldas, y, si alguna vez la han comprado o leído, sabrán que no es la primera vez que se caricaturiza a la familia real (incluso publicaron un libro recopilatorio de 350 páginas, titulado “Tocando los Borbones”), así como a políticos, a la Iglesia, al terrorismo… y a cualquier cuestión político-social que se dé en España o el mundo.

Con mejor o peor gusto, con acierto o sin él, la idiosincracia de este semanario se basa precisamente en esto: en satirizar sobre todo y sobre todos sin tabúes. Ha sido precisamente esta filosofía la que le ha llevado a ver en otras dos ocasiones su publicación secuestrada, con los números 1 y 7, claro que aquello sucedió en el año 1977.

Desde la propia revista señalaban, en una nota oficial, que exploraban el límite de la libertad de expresión. “Podemos aceptar que, incluso, en alguna ocasión, lo podamos traspasar -añadían-. Gajes del oficio. Si nos pasamos para eso están los tribunales pero... ¿un secuestro? ¿la policía recorriendo los quioscos de todo el país retirando nuestra revista? ¿De verdad escribimos esto el 20 de Julio del 2007?”. Pues eso. Para que vean ustedes en qué país vivimos.