Reportaje

Cabaret genera un consumo que multiplica por 15 la inversión de Cultura

Los 10.350 euros de subvención se convierten en 155.750 para el comercio melillense

Publicada en MeliYa el 24 de mayo de 2006

Salvador Ramírez

Que las ocho puestas en escena del musical Cabaret a cargo de Bombalurina han hecho historia en el mundo de la cultura melillense resulta un aserto incuestionable, tanto por la calidad artística de la representación como por el rotundo apoyo de los melillenses. No quedó ni una entrada sin vender de las 4.000 que se han puesto a la venta.

Pero el éxito del grupo melillense tiene sus efectos socioeconómicos. Sociales por cuanto en marzo y, luego, en mayo, se han creado normas de conductas nuevas u olvidadas por el paso del tiempo. El 'vamos al teatro' tiene su derivación psicológica, incide directamente en el conocido por los expertos como bienestar mental, o alegría de espíritu.

Económicamente Cabaret se ha convertido en un factor multiplicador de consumo hasta el punto de convertir cada euro invertido por la Consejería de Cultura en unos cuantos más, como se verá más adelante, factor que repercute sus efectos positivos en determinado tejido empresarial de la ciudad.

A lo largo de las ocho jornadas de representación sectores como hostelería, restauración, confección, peluquería, bisutería y bazar, calzados y complementos, perfumerías y pubs, taquilla del Nacional al margen, han experimentado un aumento en sus ventas.

MeliYa.com ha consultado con titulares de establecimientos, especialmente los céntricos y los que abren sus puertas en Puerto Noray para conocer dos aspectos: la media de ventas de un día normal y los aumentos derivados en dos fechas muy concretas: del 8 al 11 de marzo y del 10 al 13 de mayo de 2006, datos comprobables por los respectivos cierres de caja.

Según la información recopilada, un melillense normal suele gastar, por término medio, 70 euros al mes en hostelería y restauración, 20 euros en perfumerías, otros 60 en peluquerías -aunque esta variable se ha tenido en cuenta sólo en el caso de mujeres, reduciendo su efecto en el cálculo final al 50 por ciento-, se gastan, además, 65 euros mensuales en prendas de confección y otros 70 en pubs y lugares de copas, 60 euros para calzados y complementos y otros 60 para bisutería, joyería y artículos de bazar.

Los diferentes establecimientos consultados, todos ellos se ajustan a la media estándar comercial de la ciudad, es decir, ni punteros ni de bajo volumen de ventas, nos permiten calcular los siguientes incrementos de ventas en los dos períodos mencionados: hostelería y restauración, un 50 por ciento; perfumerías, el 20 por ciento; peluquerías, 35 por ciento; confección, un 15 por ciento; pubs y locales de copas, 25 por ciento; bisutería y bazar, el 15 por ciento y calzados y complementos, un 20 por ciento.

Para el cálculo de los incrementos de consumo inducidos por las representaciones de Cabaret se ha diseñado una función matemática, similar al cálculo de costes periodificados, que tiene en cuenta el consumo medio mensual por persona y sector de consumo, dividido por 30 días y multiplicado por los ocho días de representaciones teatrales.

A la cifra resultante se le aplica el porcentaje de incremento y se obtiene el consumo en los diferentes sectores comerciales únicamente justificado por la obra de Bombalurina. Finalmente, al sumatorio de los sectoriales se le agrega la facturación en taquilla de la propia obra, por cuanto la adquisición de las localidades no precisa de prorrateo alguno periodificado, es la única figura de consumo directo agregable.

Todo lo anterior debería aplicarse a un colectivo de 4.000 personas, los espectadores de las ocho representaciones pero, con el fin de evitar sesgos y garantizar el rigor del cálculo, se ha tenido en cuenta para el cálculo final un total de 3.500 espectadores.

Estos cálculos descritos anteriormente, dan como resultado que las 3.500 que han cubierto el aforo del Nacional en dos tandas -marzo y mayo- han gastado, en los diferentes sectores comerciales enumerados un total de 92.750 euros.

La recaudación en la taquilla del Cine Nacional se elevó a unos 63.000 euros. En consecuencia, las ocho representaciones de Cabaret han generado un consumo total extraordinario para el sector productivo melillense de 155.750 euros.

Para el cálculo del efecto multiplicador del acontecimiento cultural basta con relacionar los 10.350 euros aportados por la Consejería de Cultura con el consumo generado, 155.750 euros.

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De una simple división se deduce que cada euro invertido por la Ciudad Autónoma se ha convertido en 15,05 en términos de consumo extraordinario. Es decir, el impacto económico de Cabaret multiplica por quince la inversión en cultura del organismo autonómico.

En lo social, resulta imposible la aplicación de función matemática alguna por cuanto no existe medición cuántica del estado de ánimo de las personas pero resulta incuestionable que miles de melillenses se han divertido con Cabaret, caso contrario habrían quedado localidades vacías.

Aun hoy hay ciudadanos que lamentan no haber presenciado el espectáculo de Bombalurina. Los melillenses han salido al teatro, han subrayado con unánimes ovaciones cada número del musical y no cesan de felicitar a sus protagonistas.

El efecto mediático ha sido rotundo desde su presentación en rueda de prensa presidida por la consejera de Cultura Simi Chocrón y, a diario, las críticas periodísticas y los reportajes fotográficos han llegado a las audiencias de los medios locales.

Puede afirmarse que la sensación de felicidad y, en cualquier caso, el grado de satisfacción del 5,6 por ciento de la población de Melilla se han elevado sustancialmente, al menos durante ocho días, dato que, en política, no deja de tener sus lecturas, y que en el apartado socioeconómico no deja de dar pistas a los gestores de la Cultura y de la Política, en general.