Reportaje

Bob Sands, icono del jazz, con su big band para todos los melillenses

Remate de lujo para las mejores Jornadas de Jazz de la UNED

Publicada en MeliYa el 23 de febrero de 2006

Salvador Ramírez

La opinión es unánime: las Jornadas de Jazz de la UNED nacieron con un éxito que han sabido, sus responsables, abonar con el paso del tiempo hasta constituirse en el referente académico del jazz español porque, ahí ponen énfasis Ángel Castro y Kirico, “se trata de jazz español”.

La discusión es si la cita musical de Melilla es la mejor de España, una de las mejores o de superior categoría. El viceconsejero de Turismo, que de jazz sabe la tira, no olvidemos sus años de gerencia de Pasadena, dice que lo de Melilla es el “mejor festival de España”.

Sus organizadores son más cautos. Siguen creciendo, año tras año, pero, “con los pies en e suelo, sin perder de vista la realidad”, Castro dixit. Pero lo cierto es que cuando se está celebrando el décimo aniversario de la feliz idea, las Jornadas se han convertido en el auténtico homenaje de la Universidad española a la modalidad musical.

Cuatro actuaciones musicales, una mesa redonda, dos películas del género, dos exposiciones fotográficas y el taller de improvisación de Antonio Serrano -noches de M´cloud incluidas, suponen una oferta difícil de encontrar en los foros culturales españoles.

Las Jornadas han pasado de tres a seis días de acontecimientos musicales y a una iniciativa inédita prevista para el sábado: abandonar los muros del antiguo colegio de 'Las Monjas' para entrar al abordaje en el salón de actos del Palacio de Exposiciones y Congresos. Otro reto y de altura porque la organización se pone altísimo el listón de su siempre fiel público.

Grana y oro El sábado, amén de los importantes hitos jazzísticos de toda la semana, diríamos -terminología taurina cien por cien- que Melilla se viste de grana y oro para recibir a uno de los míticos, el americano que se enamoró de España, el hombre de jazz que se puede encontrar en cientos de portales informáticos, Bob Sands y su Big Band.

El neoyorquino Bob Sands lleva varios años afincado en España y ha contribuido al fortalecimiento del jazz español mediante sus colaboraciones con Pedro Iturralde, Albert Bover, Perico Sambeat, Jorge Pardo y otros a los que ha enriquecido con la experiencia adquirida en la época en que tocó junto a Dizzy Gillespie, Lionel Hampton, Gerry Mulligan, Mel Lewis y Paquito D’Rivera. Es un saxofonista de sonido redondo, buen compositor y excelente improvisador. Menuda tarjeta de presentación.

Repasemos su hoja de servicios: nacido en Manhattan en 1966, Sands estudia piano desde los cinco años. A los nueve empieza a estudiar el saxofón. Obtiene el Bachelor of Music Degree en Saxofón Clásico de la Eastman School of Music (University of Rochester) en 1988 y el Master of Music Degree (Música de Jazz y Comercial) de la Manhattan School of Music, con honores, en 1991.

En 1987 y 1988, recibe el premio Honorable Mention de la revista DownBeat. En 1992 se muda a Madrid, donde vive ahora. Ha participado en giras internacionales con la orquesta de Lionel Hampton and la Glenn Miller Orchestra.

Gillespie Ha tocado además junto a Dizzy Gillespie, Paquito D’Rivera, Gerry Mulligan, Mel Lewis, Clark Terry, Dee Dee Bridgewater, Ron McClure, George Mraz, Kurt Weiss and J.J. Johnson, entre otros. Desde que se trasladó a España, ha actuado con Perico Sambeat, Jorge Pardo, Chano Domínguez, Pedro Iturralde, Albert Bover, Iñaki Salvador, Javier Colina, Mario Rossy, Jorge Rossy, Guillermo McGill, Chris Kase, Mikel Andueza y el grupo Calle Caliente.

En 1998, graba su primer disco como líder en España para el sello Fresh Sound New Talent, en el que también participan Albert Bover, Carlos Barretto, Philipe Soiratt, Perico Sambeat y Kurt Weiss. Actualmente, trabaja como líder de varios proyectos, músico “free lance” y profesor en Madrid.

Es músico habitual en grabaciones y giras de artistas pop como Joaquín Sabina, Miguel Ríos, Marta Sánchez, Lolita, Martirio, Víctor Manuel, Ana Belén y Joan Manuel Serrat, entre muchos otros.

Y todo eso en Melilla, a las nueve de la noche del sábado, en la más imperial de las expresiones del jazz, la big band. La banda de Bob es uno de los grupos más impactantes del panorama jazzístico español.

Junto al experto saxofonista americano suben al escenario los mejores músicos de Madrid, con solistas como Bobby Martínez, Chris Kase, Norma Hogue o Mariano Díaz. Solos son ofrecen tanto esplendor como en grupo pero cohesionados bajo la dirección de Sands son únicos.

Traen a Melilla un repertorio a base de obras de Count Basie, Ellington -el duque- Thad Jones, Buddy Rich, Maynard Ferguson, Brookmeyer, Bob Mintzer o Slide Hampton. Sepan que bajo la batuta de Bob Sands se agrupan cinco saxos, cinco trompetas, cuatro trombones, un piano, un contrabajo, una batería y una guitarra. Palabras mayores.

Es imposible afirmar que las Jornadas de Jazz de la UNED han tocado techo, no lo consentirían los organizadores, esa gente tan cercana de la UNED melillense, pero lo han puesto difícil para la undécima cita artística. Lo que sí es posible y obligatorio es decir que la inversión en cultura jazzística del centro universitario melillense, es intangible -como todos los aportes a la Cultura- pero enriquecedora, lustra al centro y eleva en nombre de Melilla a las cotas más altas de seriedad cultural. Que no decaiga.